Siete años tuvieron que pasar para que el mítico frontman de cabellos rojos, Dave Mustaine volviera a pisar suelo nacional y deleitar a su leal fanaticada con su agrupación Megadeth, que con varios cambios desde la última vez que tocó en Chile, mostró que lo suyo es la nostalgia, mezclada con lo novedoso.
La espera fue larga, a eso de las 6 de la tarde los fanáticos se agolpaban a las puertas del recinto capitalino para recibir la comunión de su pastor rockero. Familias completas querían disfrutar de los temas clásicos de la banda y uno que otro de su etapa más contemporánea, lo cual fue retribuido con creces por la agrupación.
Pero primero fue el momento de Saken, la agrupación nacional que abrió los fuegos de la jornada para dejar en alto los ánimos de quienes esperaban por Megadeth. Los chilenos, liderados por Carlos Quezada pusieron en alto al metal nacional, y por siete impresionantes tracks, lograron cautivar al público. Nota aparte fue la aparición del vocalista de los clásicos “Dark Funeral” Andreas Vingbäck, quien sorprendió a la audiencia prestando su característica voz para compartir el escenario con los músicos nacionales.
Luego de una corta espera para calibrar los equipos y la puesta a punto del espectáculo, el cuarteto estadounidense llenó el recinto de sonoridades y colores. Y comenzó con el single que le da el nombre a su último álbum, “The sick, the dying…and the dead” que fue compuesto por Mustaine luego de recuperarse de un cáncer años atrás. Luego llegaron las sorpresas, ya que Dave escogió como segundo tema el clásico “Skin o´ my teeth” que desde 2018 no era presentado en vivo, lo que elevó la temperatura de una audiencia que quería demostrar su amor con Mustaine.
En su gira Crush the world, que comenzó su etapa latinoamericana en Perú, han realizado distintos setlist, por lo que el orden de las canciones no ha sido el mismo. Por eso la sorpresa de los fanáticos ha sido total, además de una comunión sin parangón con Dave, quien sabe lo querido que es por estos lados y lo disfruta.
Los pasos de la banda por su discografía fueron diversos, Dysthopia aportó con su single homónimo, Cryptic Writings sustuvo con dos temas, el clásico “Trust” y “She Wolf” donde Mustaine bromeó con que esta canción estaba dedicada a la ex esposa de un amigo. El disco que más temas aportó fue Countdown to Extintion, que dejó 4 temas en el listado, destacando el incombustible “Symphony of destruction”, “Sweating bullets”, “This was my life” y el segundo de la noche.
Del multiventas Youthanasia, ícono de la era MTV de la banda solo presentaron el melódico “A tout le monde” que fue el momento meloso de la jornada, lo que permitió que las parejas pudieran disfrutar de la experiencia Megadeth en lo pleno.
Si bien el único que mantiene la franquicia original es Mustaine, sus acompañantes de esta visita han mantenido por todo lo alto el legado de la banda, la prestancia de Teemü Mäntysaari en la guitarra rítmica apoya al poderío de Dave en las seis cuerdas, y logra hacer olvidar a sus predecesores, por otro lado James LoMenzo en el bajo es pura disciplina y locuacidad con el instrumento, lo cual el fanático agradece. Por su parte, el baterista e insigne miembro Dick Verbeuren entrega todo su poderío en cada uno tono que sale de esa batería, lo que sin lugar a dudas, mantiene la fuerza y pasión de la banda, más aún en vivo.
Debemos destacar que el quinto miembro, Vic Rattlehead hizo de las suyas en el primer encore del concierto, ya que hizo su aparición en Peace Sells, lo que causó la algarabía del público, que incluso prendió algunos artificios, que gracias a una buena preparación de la producción, no pasó a mayores y no se lamentaron tragedias. Tras esto, y en algo que se salió de la programación original, Dave y compañía tocaron Mechanix
Al final de la jornada, tras los últimos acordes de “Holy Wars…The Punishment Due” Mustaine dio por terminada la velada en el querido Movistar Arena, agradeció a todo el público por su entrega y dejó entrever que la audiencia chilena era muy querida para él por su energía y lealtad hacia la banda.
Con esto y en completa algarabía, las miles de almas que comulgaron con Megadeth, se fueron felices y contentas por la labor realizada en conjunto con uno de los 4 grandes del metal mundial. Los esperamos en la próxima.
Agustín Morales Pérez
Fotos por Pedro Pablo Ateaga Ateaga

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