Estamos más que Clarence, cuando se trata de leyendas en la música, AC/DC aparece en gloria y majestad dentro de los primeros exponentes. No importa si no son fans del Rock o el Metal, puesto que la banda de los hermanos Young siempre va a estar ahí. Es que igual, son más de 50 años. Medio siglo de música, que aunque varios molesten en que todas sus canciones son iguales, nadie se atrevería por un segundo a menospreciar el legado del conjunto.
Más allá de lo musical, vayan a lo visual. O sea, los ‘cachitos’ de Angus, la ropa de la banda en el escenario, la potencia en vivo, el sentido del espectáculo a través de los años… la banda la tiene más que clara y cuenta con un libreto que parece aprendido, pero que genera una algarabía de aquellas cada vez que sale al stage. Ya, si tampoco son perfectos, ni monedita de oro. AC/DC es una de esas bandas que pueden amar u odiar, depende de cómo los pille parados al momento de descubrirla.
Y la verdad, tenemos más que claro lo difícil que será volver a verlos en vivo, al menos para estos lados. sobre todo sabiendo que Brian ya no puede colgarse de la campana, o que solo queda Angus de la banda original… lo mejor es disfrutar lo que hay antes que sea demasiado tarde. AC/DC es historia viva y si nuestros padres o abuelos quisieron verlos, nosotros ahora debemos hacerlo realidad.
Las últimas entradas para el 15 de marzo en el Parque del Estadio Nacional están disponibles en este link. Nos vemos ahí.


