Antes de que la estadounidense Queensrÿche llegara a ser una de las agrupaciones fundamentales del metal progresivo, con álbumes temáticamente profundos como Operation: Mindcrime (1988) o Empire (1990), para principios de los ochenta era otro número más de las futuras promesas del metal. Antes de que adoptaran su nombre actual, primero se llamaron Cross+Fire y luego The Mob, y como toda banda musical había que empezar con maquetas y grabaciones independientes. Gracias a sus presentaciones en vivo, EMI Records les vio potencial y en 1983 debutó con un extended play de cuatro canciones llamado simplemente Queensrÿche.
«Queen of the Reich», para ser su primera canción discográficamente hablando, es un tema consolidado. Un heavy metal puro en que los músicos demostraron su talento de una, sin parloteos ni pretensiones tímidas. Geoff Tate es el gran victorioso con su rango vocal y su precioso vibrato. La introducción de «Nightrider» parece ser una composición de Steve Harris, suena tanto a Iron Maiden que me pregunté ¿hasta qué punto es influencia? La línea que separa la influencia y la copia es tan delgada, que muchas veces queda a criterio del crítico o del oyente de definir cuál es cuál. En este caso, queda la duda definitivamente. Sin embargo, la banda conoce los límites y a partir de la intro toma una tangente diferente. La primera introducción de «Blinded», en cambio, me recordó a los primeros segundos de «Atlantis» de Angel Witch, pero es otra influenciada por Iron Maiden. La pista final, «The Lady Wore Black» posee una estructura más propia, más madura, y cronológicamente es la que más se asemeja al posterior sonido característico de Queensrÿche.
Al ser un debut, es obvio que sonora y líricamente se iba a parecer a algo ya escuchado. En este caso, es evidente la influencia de la nueva ola del heavy metal británico, en especial de Iron Maiden. Son pocos los EP debut que logran ser fuertes y tienen en su listado una canción icónica para la carrera de alguien y Queensrÿche es uno de ellos. Aunque son solo cuatro pistas, en general presenta un heavy metal tradicional mucho más pesado de lo que asumiría la banda en sus álbumes más exitosos. ¿Es transcendental? No. ¿Necesario oírlo? Sí.
¡Sé el primero en romper el silencio!
Comentar te da +5 puntos. Reaccionar, +1.
Escribir comentario