CD Review

Reseña: Scorpions – «Eye II Eye» (1999)

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🔄 Actualizado: 17 enero 2024, 15:11

Como dije en la revisión de Pure Instinct, la década de los noventa fue un puñetazo en la cara para las bandas tradicionales de hard rock y heavy metal, y Scorpions no fue la excepción. Después de dos buenos álbumes de estudio en la primera parte del decenio, en la segunda sección Scorpions optó por enfocarse en las power ballads en Pure Instinct (1996) y en experimentar de forma drástica en Eye II Eye de 1999.

Ya con la canción introductoria, «Mysterious» , nos damos cuenta de que estamos ante un nuevo sonido: un pop rock con influencias radiales. Hay que decir que esta al menos se puede tragar, porque «To Be No. 1», por Dios, ¿es de los mismos que cantan «Rock You Like a Hurricane»? Es una mezcla entre ZZ Top de la era Eliminator, con Milli Vanilli y una pizca de Duran Duran. Una canción bizarra. A modo de salvarla un poco, Matthias Jabs emplea el talk box, pero ni eso puede posicionarla como un tema de Scorpions. Después de esa aberración, vienen otras más, «Obsession» y «10 Light Years Away». Hasta el momento no sé si es un disco de Scorpions o de Enrique Iglesias. Pésimas. Luego de unos quince minutos de rarezas auditivas aparece un riff pesado en «Mind Like a Tree», parece que la cosa mejora, pero al final no. Con una introducción de teclados al más puro estilo de Pet Shop Boys y unas guitarras acústicas, la canción homónima «Eye II Eye» es definitivamente pop. Reconozco que posee un ambiente ameno, pero para provenir de Scorpions deja mucho que desear.

«What You Give You Get Back» parece ser un descarte  de Pure Instinct, una balada para dormir. La musicalización de los versos de «Skywriter» es preciosa, pero el estribillo no convence. Tal vez esté equivocado, pero en esa parte como que escucho ¿un ukelele y unas congas agudas? Al igual que «Mind Like a Tree», «Yellow Butterfly» tiene un riff de hard rock, pero se queda en eso nomás, porque se asimila a un rock alternativo. Quitando el riff, la canción me recordó un poco a La Ley post Invisible. Si hablo de rock alternativo los mejores ejemplos son «Freshly Squeezed» y «Aleyah».

Por su parte, «Priscilla» cuenta con una breve intro que me recuerda a «Won’t Get Fooled Again» de The Who, pero el estribillo parece ser escrita para una serie juvenil de Nickelodeon. Por primera vez en su historia, al menos en un álbum de estudio y sin considerar el sencillo «Fuchs Geh’ Voran» de 1975, Scorpions se atreve a cantar en su idioma natal (el alemán) en «Du Bist So Schmutzig». La canción tiene sus momentos como la intervención vocal de James Kottak y el solo de guitarra. Para despedirse que mejor que su balada, «A Moment in a Million Years», compuesta por un precioso piano, la cálida y emotiva voz de Klaus Meine, y como un toque extra una sección de cuerdas, aunque siguiendo la temática del disco, podrían ser teclados, no sé.

Eye II Eye es un experimento de Scorpions, un álbum que va y viene entre pop rock, rock alternativo y rock electrónico. El estilo clásico de los oriundos de Hannover no está presente aquí: el hard rock es mínimo y para que hablar del heavy metal, ni existe. Un álbum que decepciona completamente proviniendo de los que alguna vez fueron un estandarte del rock pesado en los setenta y ochenta. Ahora bien, siempre me agrada ver a una banda que sale de su zona de confort y prueba cosas nuevas para dejar de repetir el mismo concepto una y otra vez. Cada vez que hablo de repetir la fórmula ganadora hasta el cansancio, siempre se me viene a la mente dos agrupaciones muy populares, pero para no armar polémica mejor no las menciono. Pero volviendo al tema, en esta oportunidad Scorpions sale de su zona de resguardo de manera drásticamente extralimitada y nos entregó el peor álbum de su carrera.

Alineación de Scorpions - «Eye II Eye» (1999)
Alineación de Scorpions – «Eye II Eye» (1999)
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