Por lo general como Cuartel somos más de hechos, pero esta vez haremos la excepción y utilizaremos las palabras (si es que existen) apropiadas para describir el caos, la centrífuga, el ojo del huracán que fue la celebración de los 40 años de Bonded by Blood.
Este auténtico estandarte del thrash metal no solo ha unido generaciones, sino que también ha sido capaz de unir a la comunidad metalera para conmemorar los riffs que nos han acompañado en buenos y malos momentos.
El Cariola completo fue testigo de una tormenta que incluyó sangre, cerveza, bengalas y sonrisas; los ingredientes necesarios para convocar la destrucción que yace en cada verso y grito de este tremendo discazo. Bonded by Blood debería tener este reconocimiento de forma anual y ninguno de los asistentes de la velada pasada se pondría en contra de dicha hazaña.
La primera arremetida de metal fue cortesía del avasallador death/black metal de los porteños de Infernal Thorns, quienes comenzaron en el 2003 y hasta el día de hoy siguen trayendo a quienes presencian su oscura performance un show repleto de maleficencia al son de una instrumentalización fuera de serie. Infernal Thorns es un claro ejemplo de una banda cuyos integrantes poseen una sintonía y conexión reconocibles al primer acorde. El inicio de esta fiesta para los comandos del metal comenzó con el pie derecho e Infernal Thorns como siempre fue más allá de toda expectativa.
Setlist:
1.Death hants
2. Forsaken
3. Black Flesh
4. Christ Distressed
5. Serpents
6. A Death to Clebrate
7. Red Clouded Sky
También tuvimos la oportunidad de disfrutar junto a todo el resto del Cariola un poderosísimo thrash metal a manos de Terror Society. En esta oportunidad la agrupación compartió sus himnos atronadores con los asistentes y les voló la cabeza a punta de riffs que atacan directamente a la médula de quien escuche el demoledor ímpetu musical de Terror Society. Además, la banda nos mostró temas correspondientes a su última producción, The Scars of Mankind; un verdadero festín de thrash metal para todo aquel que se haga llamar fanático del género. Thrash metal en gloria y esplendor.
Setlist:
1. Worlds Collide
2. Ashes of the Cosmos
3. The Chair
4. Lost Control
5. Hypocrite
6. My Last Days
7. Powerful
8. Sins
A las 21:30 en punto, las luces del recinto se apagan y nace el caos. Una marea de fanáticos hambrientos de thrash metal ruge al unísono, dispuesta a dejarlo todo en una noche histórica. No hay espacio para las sutilezas. Desde el primer acorde, la atmósfera se transforma en una verdadera zona de guerra. El motivo no es menor: conmemoramos cuatro décadas del Bonded by Blood, ese álbum debut que no solo marcó el inicio de Exodus, sino que ayudó a definir todo un género por completo.
Desde el primer tema, la banda dejó en claro que no venía a cumplir —venía a destruir. Gary Holt y compañía mostraron una entrega total, derrochando precisión, potencia y una conexión con el público chileno que ya es cosa sabida y querida. Porque si hay algo que Exodus nunca ha hecho —y jamás hará— es decepcionar.
La devoción es mutua. Los músicos aman tocar en Chile, y el público lo sabe… y lo retribuye con creces. Cada ritmo es una invitación al mosh, y cada riff, una excusa perfecta para dejar el alma en el pit. Nadie se guarda nada. Se corea, se grita, se empuja y se sangra con gusto: es una celebración, una ceremonia de violencia que vive en honor al thrash más puro.
Clásicos como “A Lesson in Violence”, “Piranha” o “Strike of the Beast” se sintieron como himnos de guerra, cada uno recibido con furia y devoción. El sonido fue sólido, crudo, con la mezcla justa entre agresividad y claridad para apreciar el virtuosismo detrás de la tormenta. Rob Dukes, con su voz potente y su carisma, mantuvo al público encendido durante toda la jornada.
Como Cuartel del Metal, podemos decir que sobrevivimos a la historia… y al mosh, claramente. No todos los días se es testigo de una presentación tan intensa, tan celebrada, tan visceral. Exodus no solo repasó Bonded by Blood, lo hizo con una energía que desbordó los límites del tiempo. 40 años después, este álbum sigue siendo dinamita pura, y en vivo, su impacto es más devastador que nunca.
Setlist:
Bonded by Blood
Exodus
And Then There Were None
A Lesson in Violence
Metal Command
Deathamphetamine
Blacklist
Fabulous Disaster
No Love
Deliver Us to Evil
Piranha
Brain Dead
Impaler
The Toxic Waltz
Strike of the Beast
Alan Gormaz Cartagena
Fotos por Antonia Bisso Cárdenas




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