¡Accept volvió a Latinoamérica! Parece mentira que venga casi todos los años pero es así. Lo mejor de esto, al menos en esta pasada, es que ahora era para enmendar un cabo roto en su última visita, con un set y lineup accidentado. Así que estuvimos presentes en su regreso al Teatro Coliseo para ver qué nos podían presentar Wolf y sus compañeros.
La fría jornada del domingo se inició un poquito más temprano de lo esperado. Los internacionales Amalgama se tomaron el escenario mientras el público aún se acomodaba. Si bien parte del presente no parecía estar familiarizado con el material de los liderados por “Graf” Ivoilov, el muy buen sonido de la banda, acompañado de una excelente presencia escénica rápidamente comenzaron a prender a la gente, que terminó cabeceando, coreando y aplaudiendo la muy profesional presentación. Temas como “Fight for Freedom” y “Brothers in Rock” retumbaron con los asistentes, mientras que otros como “Dark Night” y “Back to the 80’s” tuvieron una excelente recepción (¡aún tarareo la última!). Ah, y la mascota de la banda es un payaso asesino, que no solo se dedica a saltar y saludar (y convidarle público en primera fila de su Jack Daniels), si no que apoya también en las teclas con una keytar. Tremendo show.
Accept
¿Cuántas visitas van ya de los alemanes? Las suficientes para que el histórico Wolf Hoffmann, el ya icónico Mark Tornillo, y el resto de la banda ya estén en absoluta y perfecta sincronía con el público chileno. Y es que los chilenos ya han visto de todo junto con Accept: Una primera visita accidentada, donde se presentaron como cuarteto; otra memorable visita que quedó inmortalizada en un DVD. Hubo otra ocasión donde tocaron mientras que afuera del recinto, Santiago se inundaba. Y una última visita donde se quedaron sin el muy buen baterista Christopher Williams ni el tercer guitarrista Phillip Shouse debido a una intoxicación alimentaria, por lo que salieron a tocar sin el último, y el técnico de batería tuvo que ponerse frente a los parches de manera más que improvisada. Por supuesto, esta vez no fue excepción, ya que Phillip Shouse no se pudo sumar a esta parte de la gira, por lo que una vez más no pudieron presentarse con su tercer guitarra. Pero esta vez la banda estaba preparada, ya que el excelente Joel Hoekstra, actualmente en Whitesnake cubrió su lugar, demostró calidad de sobra (digamos que algo sabe David Coverdale sobre elegir guitarristas…). El puntapié se dio con “The Reckoning” y “Humanoid” del nuevo disco y sonaron como cañón, que dieron paso a los tremendos clásicos “Restless & Wild”, “Midnight Mover” y “London Leatherboys”. El público ya estaba entregado y le siguieron “Straight Up Jack” de su último trabajo, y “Dying Breed” del excelente “Blind Rage”. “Breaker” y “Amamos la Vida” se aseguraron de los asistentes no parasen de cantar, y seguir cantando fue lo que hicieron con “Shadow Soldiers” y “Teutonic Terror”, que a estas alturas es un real himno. “Metal Heart”, “Princess of the Dawn” y la genial “Pandemic” dieron cierre al grueso de la presentación para que los presentes pudiesen tomar un respiro. Que iba a ser más que necesario, ya que el encore se inició, como no podía ser de otra manera, con “Fast As a Shark” que fue recibida con mosh, bengala y todos los flashes que el tema merece. La inmortal “Balls to the Wall” y “I’m a Rebel” dieron cierre a una otra memorable noche con los alemanes. Otra como tantas, y las que seguramente vendrán.
Darío Ignacio Aguirre Valdés
Fotos por Cristian Carrasco


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