Anoche se vivió lo impensado, por primera vez (y esperando que no sea la única) se presentó la Banda Noruega de Black Metal Emperor en Chile. Demostrando sus 25 años de carrera en el mítico lugar en San Diego, el Teatro Caupolican.
Se extrañaba ver tantos metaleros por la calle San Diego, así que fue un regreso al Caupolicán con todas las de la ley. Se veía tanta gente en las veredas, que ya se sentía el aire de ‘sold out’ fuera del mítico recinto.
A eso de las 19:30 y con la mitad del público esperando, sale en escena la banda nacional “Vilu”, quienes demostraron porqué fueron elegidas para abrir el show. Con un sonido impactante y gran puesta en escena, dejaron prendido a cada uno de los presentes. Aunque se hizo bastante corto su setlist de tan solo 5 temas, nos dejan en claro que van muy bien encaminadas.
“Victims of Life”, “Vilu”, “Black Fire”, “Con Fuego” ( intro con trutruca incluida) y “Divide y Gobernarás” fueron los temas que nos dejaron anoche. Su show terminó casi a las 19:55 y así, comenzó la eterna espera para ver a los Noruegos.
Emperor, sin mayores introducciones
Ya a las 20:50 con el recinto lleno total y todos desesperados por la presencia de Emperor, a las 20:54 se apagan las luces y se ilumina el escenario con un tono azul y humo, salen a presentar a la banda y a las 20:55 salen uno a uno para saludar al público. Secthdamon (Bajo) y Jørgen Munkeby (Teclados) fueron los primeros en salir, luego fue el turno de Trym Torson (Batería) junto a Samoth (Guitarra), para finalizar el gran Ihsahn (Voz y Guitarra) aparece y el público reacciona a su presencia, comienza el ritual con “In the Wordless Chamber”, el caos comienza a verse en el Teatro.
Tras esto, se vinieron tan rápido como era posible “Thus Spake the Nightspirit” y “Ensorcelled by Khaos”, con frases de agradecimiento entre una canción y otra. La banda no para de tocar en ningún momento, casi diciendo ‘a esto vinimos. Luego fue el turno de una de las canciones que más prendió al público “The Loss and Curse of Reverence” donde el mosh fue incontenible a ratos.
Con el público eufórico y un Ihsahn muy cercano a quienes están en la barricada del escenario, regalando uñetas, nos entrega los tracks “The Acclamation of Bonds”, “With Strength I Burn”, “Curse You All Men!”, “Towards the Pantheon” y “The Majesty of the Nightsky”. El sonido fue perfecto durante toda la jornada y esto no paraba de canción. Sin ningún respiro, suena “I Am The Black Wizards” y comenzó el caos nuevamente en la cancha, que parecía destruida a ratos.
Por fin, luego de tantos buenos temas nos dan un respiro cuando Ihsahn grita “Inno a”, para que todo el Caupolicán le responda “SATANA”. Un ‘hit’ que fue coreado y mosheado por todo el Teatro. Es verdad, escuchar “Inno a Satana” en vivo fue espectacular. Tras esto, las luces se apagan pero no por mucho tiempo.
Sin hacernos esperar vuelven rápidamente para finalizar la noche con “Alsvartr (The Oath)”, “Ye Entrancemperium” y “Cosmic Keys to My Creations & Times”. Se despiden del público con una foto final con las banderas que el público le arrojan y se prenden las luces para hacer retiro del recinto. El show duró aproximadamente 1:25 donde las canciones venían una tras otra.
Finalmente esta noche quedará en la historia, por primera vez la banda noruega más esperada llegó a Chile. Es cierto, hubo muchos comentarios desanimados por la postergación y ratos se veía imposible verlos. Pero con su llegada y puesta en escena quedamos ya satisfechos de haberlos disfrutado en vivo. Luces, sonido y con un público apañador, esta noche se quedará con muchos de los presentes hasta la tumba
Joe Aliaga Santander
Fotos por Diego Alonso Pino Marín


