CD Review

CD Review Left To Die, “Initium Mortis”

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⏱ 5 min de lectura·958 palabras

Review por Claudio Miranda. 

El origen de Left to Die radica en un ejercicio de viaje y arqueología por dos de sus componentes. Rick Rozz y Terry Butler, integrantes de Death durante los tiempos pre-Human, se acompañan del baterista Gus Rios y el guitarrista/cantante Matt Harvey -ambos compañeros en Gruesome- para reivindicar un material, hasta hoy, escondido en la oscuridad de los viejos cassettes demo. Concretamente, los días de Mantas y el Death original.

 

El resultado de tamaña unión de fuerzas es un trabajo que, digámoslo, no pretende reinventar ni continuar nada. Es un tratado de disección y conservación sobre una bestia abominable de edad lejana. Lo más cercano a dirigir la mirada hacia los días fundacionales. Initium Mortis redondea los 32 minutos de duración, y su contenido es un deleite para los amantes del death metal en su forma definitiva, a salvo de la pulcritud de clínica y las bondades de una tecnología cad vez más artificial.

 

Nada de preámbulos ni intros pomposas. Basta con un contundente golpe de batería y un riff directo para que “Legion of Doom” inaugure el recorrido. Le sigue “Archangel”, un poco más intrincada pero igual de voraz desde la escritura. Es un comienzo auspicioso y gráfico: inmediatamente te das cuenta de que Left to Die nos entrega un muestrario con todos los rasgos del género en su etapa dorada. Velocidad y movimiento implacables, riffs eslabonados en un esqueleto de ritmos variados. Y el ladrido de Matt Harvey, lejos de la imitación forzada o calcada de Chuck Schuldiner, responde a un sentido de identidad que prioriza el respeto y la idea ante cualquier prejuicio ajeno. Harvey, tal como lo hace en Gruesome y Exhumed, es un músico que se sumerge en una época determinada para reforzar sus dotes de escritura e interpretación. Un conocedor en todo aspecto.

 

A medida que el redondo avanza, podemos constatar lo que distingue a Left to Die en material de escritura. Saben perfectamente que el death metal, desde el impulso antes de la etiqueta, implica ajustar los tonos y enfatizar las posibilidades que brinda el género. Como ocurre en “Zombie”, donde el paso natural de una intro atmosférica al enjambre sónico da cuenta del fiato entre las guitarras de Rozz y Harvey. Un tándem que desborda ideas colectivas y reluce un trabajo de coordinación extraordinario, como si llevarán décadas tocando y componiendo juntos.

 

El desplante speed metal de “Witch of Hell” proyecta una energía juvenil que gana dimensiones gracias a un trabajo de mezcla con pinceladas de modernidad. Y es que en Left to Die hay una claridad respecto al respeto hacia las viejas formas, con un ojo en las nuevas. Asumen que hay un público que, en su gran mayoría, nunca se interiorizó en los viejos cassettes demo con portadas impresas en blanco y negro, por lo que verá mucho del material antiguo como una novedad.

 

Canciones con la estatura de “Power of Darkness”, “Slaughtehouse” y las demás mencionadas a lo largo del redondo, conforman la radiografía de un conjunto de ideas que se mantiene invicto ante el paso del tiempo. Ideas que, pese a ser productos de su tiempo (1984-1986), preservan la lozanía de toda una apuesta. Recordemos que, durante aquellos años, el thrash emergía desde las cloacas como la revolución metalera definitiva. Y un lustro antes de llegar a 1987, el año bisagra para el metal de la muerte, Mantas forjaba con ensayo y error las bases de la expresión más extrema y prohibida que concibiera el ser humano.

 

La sección final del disco, la que comprende “Summoned to Die”, “Mantas” y “Death by Metal”, fácilmente resume lo que distingue y condiciona a Initium Mortis. La disyuntiva que implica el reencuentro con el material embrionario de Death, lo aleja sus buenos kilómetros de lo más sofisticado en un catálogo que siempre apuntó la mirada hacia adelante respecto a sus contemporáneos. Por otro lado, lo que parece una desventaja, termina siendo una declaración de principios en estos días. Es metal que va a contracorriente, y se sirve del minutaje justo para proyectar la captura histórica de un momento único de creatividad.

 

El debate es inminente y con toda razón de ser, considerando que Left to Die se originó como un homenaje a Chuck y los años primigenios de Death. Habrá quienes arruguen la nariz al momento de buscar novedad, mucho más cuando el género se desarrolla bajo estándares cada vez más exquisitos en destreza instrumental. De la misma forma en que algunos se atreverán a acusar a Rozz y Butler de sacarle cierto provecho a una era irrepetible. Lo último es desconocer, olímpicamente, la experiencia de los cuatro juntos y el dominio sobre un terreno donde pocos exploran y viven para contarlo.

 

Todo depende del cristal con que se mire. Initium Mortis, desde la óptica de lo honesto, es un álbum que hay que escuchar. No hay trampa ni cartón, solo una declaración de integridad desde la búsqueda en la oscuridad de los tiempos.

Left to Die vuelve a Chile este 12 de septiembre y estaremos ahí para vivir una verdadera masacre sonora. El ritual tendrá lugar en el Teatro Cariola y las entradas están a la venta en este link. Nos vemos ahí.

 

Escucha el disco en Spotify pinchando este link.

 

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