CD Review

Reseña: Scorpions – «Tokyo Tapes» (1978)

Por
⏱ 4 min de lectura·864 palabras

🔄 Actualizado: 17 enero 2024, 14:40

En los setenta y ochenta, principalmente, tener en un disco la esencia de un espectáculo en directo, el ambiente del público y la destreza de los músicos, era importante para quienes no podían conseguir un boleto y ver a sus ídolos en concierto, o para aquellos que querían rememorar una jornada. La industria sabía muy bien eso y durante años nos plagó de esta clase de álbumes, con algunos muy buenos como Tokyo Tapes de Scorpions. Registrado en dos de las tres noches agendadas en Tokio, en abril de 1978, los alemanes cierran su etapa más innovadora con un doble disco confirmando el dicho de que «nadie es profeta en su propia tierra».

Inserto Scorpions - «Tokyo Tapes» (1978)
Inserto Scorpions – «Tokyo Tapes» (1978)

Todo comienza con «All Night Long», una canción que Scorpions tocaba en vivo pero nunca la había grabado en un álbum de estudio. ¿Un tema desconocido para iniciar tu primer álbum en vivo? Sí, así es, una propuesta arriesgadísima pero funcionó; por cierto, no tengo recuerdos de que alguien haya comenzado con algo así. Interesante. A partir de ahí viene una colección que testimonia de una manera increíble toda la historia de los setenta de estos oriundos de Hannover. «Pictured Life», «Backstage Queen», «In Trance», «Speedy’s Coming», «Steamrock Fever» y «Dark Lady» suenan mucho mejor que en estudio, mientras que Uli Jon Roth se luce con una introducción de guitarra en «Polar Nights» apoyado por la batería de Herman Rarebell. Lo que le falta de vocalista, Roth lo compensa como guitarrista, porque su manejo con las seis cuerdas, más tarde con las siete en sus Sky Guitars, es de dioses. La mejor canción de este compilado en directo es «We’ll Burn the Sky», con un Klaus Meine fungiendo como un interprete mas que cantante, una particularidad del pequeño gigante alemán. En esta ocasión, Roth alarga el tema con un solo de guitarra precioso, que hace de esos minutos adicionales un gusto auditivo. Sin descanso y seguido por una introducción de batería, aparece «Suspender Love», un hard rock simple que originalmente era la cara B del sencillo «He’s a Woman She’s a Man».

Alineación Scorpions - «Tokyo Tapes» (1978)
Alineación Scorpions – «Tokyo Tapes» (1978)

«In Search of Peace of Mind» es un tema relajante, donde Meine una vez más demuestra su capacidad para transmitir emociones, pero no sé por qué no tocaron su versión completa, si la segunda sección es la mejor. Una lástima. Ante esa ausencia, Roth la cubre en «Fly to the Rainbow», con un relato psicodélico seguido de una interpretación oscura, blusera y depresiva: su marca registrada. Maravillosa por donde se le mire. Con una introducción inesperada, muy buena en todo caso, «He’s a Woman She’s a Man» muestra el lado metalero de la banda. Por su parte, siempre he considerado el riff de «Top of the Bill» como uno de los mejores creados por Rudolf Schenker, pero lo que más me agrada de esta versión es el solo de batería de Rarebell. La cosa continúa con dos versiones de rock an roll, «Hound Dog» y «Long Tall Sally», las cuales son enérgicas, sí, pero hubiera preferido algo de su catálogo. Como un detalle para ganarse al público, la canción tradicional japonesa «Kojo no Tsuki» sirve como un agradecimiento para los que fueron los primeros fanáticos en la banda, mucho antes incluso que sus compatriotas alemanes. Lo curioso es que fue musicalizada en el momento, porque Meine no les contó que quería incluirla hasta que estaban a punto de empezar el show. Para dar por terminada esta velada de hard rock y heavy metal tradicional europeo, «Robot Man» una de esas canciones que te anima a seguir roqueando, habilidosos ahí, porque cuando termina te dan ganas de volver a escuchar el disco.

Verisón japonesa Scorpions - «Tokyo Tapes» (1978)
Verisón japonesa Scorpions – «Tokyo Tapes» (1978)

Tokyo Tapes no solo es un buen álbum en vivo, sino que sirve como una vitrina para lo que fue la historia setentera de Scorpions, un disco que recomiendo a todos los que quieren conocer esta etapa más vívida y experimental de los alemanes. Aun cuando todos los músicos hicieron su trabajo a la perfección, el que se lleva la ovación más grande es Uli Jon Roth, aunque como guitarrista, por como cantante no es de lo mejor, hay que ser sincero. La única observación que me quedó es por qué no tocaron «The Sails of Charon», es una de las más icónicas de este período y sabiendo de antemano que Roth dejaría la banda, siento que Scorpions perdió la única oportunidad de tocarla en vivo. En resumen, Tokyo Tapes es el mejor álbum en vivo de Scorpions, aunque solo le gana la pelea a World Wide Live por uno o dos puñetazos.

Portada del disco Scorpions - «Tokyo Tapes» (1978)
Portada del disco Scorpions – «Tokyo Tapes» (1978)
Tu reacción a esta noticia:
0 votos
- de 5
Tags:

¡Sé el primero en romper el silencio!

Comentar te da +5 puntos. Reaccionar, +1.

Escribir comentario

Únete a la conversación