Hubo un tiempo que escuché decenas de los discos más populares, primigenios e influyentes del black metal, partiendo por Apocalyptic Raids de Hellhammer. En su momento, una de las producciones que me llamó la atención fue el debut de Samael, pues ofrecía un sonido diferente al ya reconocido metal extremo escandinavo. Para este disco la banda suiza, fundada en 1987, se conformada únicamente por Vorphalack y Xytraguptor, quienes entraron al mundo del black con el pie derecho gracias a Worship Him.
El álbum parte con la acertada «Sleep of Death», cuya breve introducción sintetizada se parece al riff de la canción «Black Sabbath», ¿será un guiño? La primera vez que escuché este tema me dije «esto es Hellhammer con una buena producción». La pista que da título al disco inicia como un thrash metal y evoluciona hacia un doom metal de la vieja escuela. No obstante, ronda con el tempo de ambos subgéneros de una forma apretada y astuta. El doom vuelve a repetirse en «Knowledge of the Ancient Kingdom», un bastardo del black de mediados de los ochenta. En cambio, la rapidez lúgubre que caracteriza al subgénero es retratada en «Morbid Metal» y «The Black Face» (en este último, curiosamente hay un cencerro).
La influencia del thrash metal es audible en la pista instrumental «Rite of Cthulhu», mientras que en «Into the Pentagram» nuevamente se nota el significado de Hellhammer para este dúo. Por su parte, a mi juicio, «Messenger of the Light» es la más precisa y cargada anímicamente hablando. Tras ella, sorprende la instrumental «Last Benediction», pues las guitarras distorsionadas, el blast beat y los gruñidos vocales son cambiados por los teclados. Una canción muy diferente a lo que estábamos oyendo, pues añade una inesperada dosis de riqueza orquestal gótica. Viéndolo de una perspectiva actual, funge como la primera piedra del sonido que adoptaría Samael en su venidera carrera. El ritual negro culmina con la brutal y directa «The Dark», curiosamente el outro es de enfermos, ya que termina con una tétrica cajita de música.
Worship Him es un álbum que se puede considerar un heredero de la primera ola del black metal, particularmente del estilo creado por sus compatriotas Hellhammer. Lo llamativo del disco es que Samael presenta un sonido vanguardista por así decirlo, pues, para entonces, la tónica era sonar «mal», crudo y apagado. Sin embargo, acá la producción suena clara, tan así que puedes oír el bajo sin problemas. Aunque las canciones siguen la línea clásica del black metal, es el atrevimiento en la composición el que hizo de Worship Him fuera una propuesta diferente, ganándose su lugar en el desarrollo de la segunda ola del black. Merecidamente necesario oírlo.

