Si hay una banda enigmática (pero una de verdad) dentro del Metal, es Cult of Fire. Con todo el misticismo rodeando su arte, pudimos conversar un rato con el creador de esta música, Vladimir Pavenka. Recuerden que el grupo tocará muy pronto en Latinoamérica, con fechas detalladas en el poster que podrán encontrar al final de esta publicación. Queremos agradecer a Talent Nation por la chance de conversar telemáticamente y quizás en cuántos otros planos, con el genio detrás de Cult Of Fire. Nuestra entrevista, a continuación:
*Entrevista hecha por Sam Acevedo.
Vlad: Namaste Sam, estamos muy bien y ansiosos por nuestro viaje a través de Latinoamérica. Enviamos nuestros saludos a todo tu círculo editorial y al espíritu de tu hermosa tierra.
Cuartel del Metal: La primera vez que los vi, en 2018, quedé muy sorprendido con su puesta en escena y la manera en que muestran su arte a la audiencia. Dejando de lado lo musical, ¿cuál es el principal objetivo que tienen con sus presentaciones en vivo?
Vlad: Gracias por tus lindas palabras, de verdad las apreciamos mucho. Nuestras presentaciones en vivo no se tratan solo de música, sino más bien de crear un espacio donde el sonido, las visuales y la energía emerjan en un ritual. En el escenario, apuntamos a transmitir energía espiritual en su forma más pura, para que el público pueda percibirlo así no solo oyéndolo, sino que con todos sus sentidos. Símbolos, objetos ritualísticos, mantras, estatuas, mudras… no son solo decoración, son receptores de energía que despierta y fluye a través del espacio durante nuestra performance. Todos quienes entran a este lugar se hacen parte del ritual, y queda a criterio de cada uno cuán profundamente se permiten estar inmersos en esto y dónde los llevará este camino.
C.M.: “The One, Who is Made of Smoke” sigue la misma línea de sus álbumes previos con muchísima energía en cada track. ¿Qué los inspiró a crear estas canciones?
Vlad: Este álbum captura un amplio espectro de emociones humanas que he tenido la chance de observar durante mis estadías en India. Estuve mucho tiempo en rituales de funeral y shmashanas (campos de cremación), donde estas emociones se vuelven más intensas en su forma más cruda. Una experiencia particular en Varanasi me influenció muchísimo. Fue después de las 2 a.m… Y estaba sentado en Manikarnika Ghat, rodeado de vacas y perros, mirando la cremación de una mujer anciana. Su familia se me acercó y me invitó a ser parte de la ceremonia. Compartimos comida, hablamos y al mismo tiempo, vimos cómo su cuerpo fue consumido por las llamas. Me contaron su historia. Ella había enviudado hace mucho tiempo, lo que en la sociedad Hindú significa casi siempre que tuvo una vida muy difícil. Ella pasó mucho tiempo de duelo, angustiada… enojada, preguntándose porqué esto le había pasado a ella… Eventualmente, comenzó a adentrarse en prácticas espirituales, de manera más específica, a la adoración de la Diosa Dhumavati. Se sumergió completamente en eso, encontrando paz. Para ella y su familia, fue una gran bendición que pudiera ser cremada en Varanasi y que sus cenizas fueran ofrecidas al Río Sagrado Ganges.
Este momento resonó profundamente en mi interior y naturalmente, me llevó a tener un interés mucho más grande en la Diosa Dhumavati. Ella es una deidad misteriosa y oscura, y tampoco es muy mencionada. Eso fue exactamente lo que me fascinó y me hizo sentir una gran conexión a ella. Esa fue la razón por la que el álbum comenzó a tener forma, reflejando las experiencias, emociones e historias que viví en India.
C.M: ‘There is More To Lose’. Ese mensaje en la última canción de este nuevo disco, es realmente poderoso solo de leerlo. ¿Cuál fue la razón de querer terminar el álbum con ese corte?
Vlad: Este track, de hecho, es una advertencia para cualquiera que intente seguir el paso de la adoración y el despertar de estas energías sin hacerlo de manera sincera y con total respeto. Una vez que comienzas, no hay vuelta atrás. Estas fuerzas son extremadamente peligrosas, pueden consumir la mente y cuerpo, arrastrándote a profundidades donde puedes perder mucho más que tu vida, tal como sugiere la letra de la canción. He visto a gente y he sido testigo de sus destinos, transformados por estas energías. Ver esto es fascinante y a la vez, terrorífico.
Por eso sentí la necesidad de cerrar el álbum con un tema así, como una advertencia: si eliges entregarte a esta u otras diosas tántricas, debes hacerlo de manera sincera y con todo tu ser, hasta el fin.
C.M: ¿Has aprendido sobre Dioses y Diosas de Latinoamérica? ¿Inca, Mapuche, Azteca?
Vlad: Sí, por supuesto. He leído muchos libros sobre estas destacadas culturas e incluso he tenido la oportunidad de visitar algunos de sus lugares sagrados. Tengo un profundo respeto y fascinación por las culturas antiguas y civilizaciones de Latinoamérica, así como del resto del mundo, por su sabiduría, rituales, la manera que perciben la muerte, el mundo y la naturaleza. También, por supuesto, por la energía que son capaces de despertar en la gente. Recientemente, leí ‘Los Cuatro Acuerdos’, escrito por Don Miguel Ángel Ruiz, el cual lleva la sabiduría de los antiguos Tolteca al mundo de hoy. Tengo que decir que el libro tuvo un gran impacto en mi, y me dio una nueva perspectiva sobre la vida; definitivamente lo recomendaría a cualquier persona que quiera crecer, cambiar y convertirse en un mejor ser humano.
C.M: Cult of Fire no es solo música. Es un trance hacia otro mundo. Y no es para cualquiera. ¿Cómo podrías clasificar tu arte comparado con otras bandas?
Vlad: No me preocupan mucho esas comparaciones ni preguntas. Creo mi arte, vivo, y opero enteramente a mi propio ritmo, sin buscar feedback o comparaciones. Sigo a las fuerzas que me guían, dejando que ellas fluyan a través de mi. De esa forma, puede emerger algo puro, sincero, profundo y sin compromisos, penetrando las mentes y almas de aquellos que se atrevan a entrar en su mundo.
C.M: ¿Cuál fue la experiencia que te hizo decir ‘Necesito hacer esto y mostrarle al mundo la manera en que practico esta adoración’?
Vlad: Llegó de manera completamente natural. Nunca me dije a mi mismo que quería lograr o mostrar algo a alguien. Todo lo que pasa es simplemente una parte natural de mi vida. Mi hogar se parece mucho a lo que ustedes ven en los escenarios durante los conciertos. Para mi, no es solo un pasatiempo de fin de semana, es parte de mi vida física y espiritual que vivo continuamente.
Ya lo saben, Cult of Fire llega muy pronto y no podemos quedarnos fuera de semejante ritual. Si es que se atreven.

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