Simone Simons, vocalista de Epica, habló del headbanging en conciertos y es que reveló que, con 37 años de edad, ya le está afectando la salud de su cuello y columna.
«Tuve esta discusión con mis padres varias veces. Dicen que lo que hago con la cabeza no está bien, que es malo para el cerebro. Les dije que al principio hacía locuras con la cabeza. Ese headbanger estilo ‘mill’. Tenía el cabello más largo. El cabello te ayuda a girar, pero dejé de hacer ese tipo de movimientos de cabeza. Mi cuerpo ya no podía más, ¿sabes? En los últimos años, he estado usando mi cuello menos y balanceo más hacia los lados. Cuando hacemos headbanging sincronizado, es todo el cuerpo el que baja y retrocede. Me duele cuello. Fui a fisioterapia y me recomedaron que me cuidara. Ahora lo hago con moderación”.
Además, Simone compartió la anécdota cuando cantó en un funeral:
«Cantar es algo muy íntimo. Me parece interesante que la gente pueda cantar en los funerales. Lo hice una vez, pero me afectaba tanto que todos estuvieran tan tristes que fue horrible. Me pidieron que cantara en el funeral de mi abuelo, pero me negué. Dije que sonaría horrible. Soy demasiado sensible para estas cosas. Hice una excepción una vez y canté con mi esposo. Olvidamos un cable del teclado. Desconecté el cable del micrófono y lo usamos para el teclado. Tuve que cantar a capella en la iglesia durante el funeral. Al final, todo salió bien. Pero nunca volveré a cantar en los funerales. No puedo con la tristeza.
Fuente: The Charismatic Voice

