Hace varios meses que el Covid-19 viene golpeando muy fuerte a la industria musical. No hay mercado que no se haya visto afectado por este virus que llegó para convertir al 2020 en un año para el olvido. No obstante, la industria en cuestión es una de las más afectadas a nivel global, puesto que, dentro de la misma, los shows en vivo son una pata fundamental para su subsistencia.
Sin embargo, basta con sumar dos más dos, ¿verdad? Los conciertos implican reuniones, y justamente eso es lo que no debemos hacer si queremos evitar la propagación de este “bichito endemoniado”. Enmarcados en este contexto atípico para la sociedad posmoderna, los artistas, promotores, productores, sellos, entre otros agentes involucrados en el mundo de la música, están buscando alternativas para subsistir ante tanto caos.
¿Cuándo comenzó a afectar el Covid-19 a la industria musical?
Para analizar los primeros impactos que el Covid-19 tuvo en la música (sobre todo en los shows en vivo y en el mundo del rock y el metal), debemos retrotraernos al mes de febrero. En aquel entonces, tuvo lugar una enorme gira de Thrash Metal en el viejo continente. Testament, Exodus y Death Angel se embarcaron en una gira europea llamada “The Bay Strikes Back”. Durante el transcurso de la misma, las agrupaciones se vieron obligadas a cancelar una serie de presentaciones, siendo la más recordada de estas la de Milán, lugar que, en aquel entonces, estaba viéndose fuertemente golpeado por el coronavirus. De ese tour, varios músicos y miembros de staff de las bandas volvieron contagiados.
El 28 de febrero, Green Day anunció la cancelación de un gran tour por Asia, región severamente atacada por el Covid-19. Eventualmente, muchísimos artistas comenzaron a posponer o cancelar sus conciertos a nivel global. Claro que distintas presentaciones y giras sí pudieron acontecer. Con motivo de poner ejemplos concretos, podemos remitirnos a los festivales Vive Latino o Hell & Heaven, ambos eventos mexicanos.
No obstante, llegado el final del mes de marzo, todos los grandes tours debieron postergarse. En lo que a ejemplos latinoamericanos respecta, podemos citar los casos de Metallica, Kiss o Guns N Roses, si hablamos de eventos masivos. Si acortamos los parámetros de convocatoria, podemos hablar de los tours de Deicide, Symphony X, Sonata Arctica, por citar algunos casos. Inclusive varias agrupaciones se vieron forzadas a interrumpir abruptamente sus giras, como ocurrió en el caso de Jinjer o Amon Amarth, por ejemplo.
El efecto del Covid-19 en la industria musical
Las alternativas a corto plazo
Claro que nadie esperaba que la situación de pandemia se extendiera tanto. Las primeras alternativas, a corto plazo, para esta situación fueron muchos festivales online, transmisiones de conciertos antiguos, entre otras opciones. El mundo periodístico se vio bastante enriquecido, puesto que, de un día para el otro, el planeta se encontró con todos los artistas recluídos en sus hogares, por lo que tuvieron (y aún tienen) más tiempo para notas, entrevistas, y demás cuestiones.
A medida que esta situación fue progresando, y muchos comenzaron a ver que el fenómeno Covid-19 aún está lejos de dar su adiós, empezaron a analizarse alternativas algo distintas.
Los shows para salir del paso: ¿Tuvieron éxito?
Algunos sí. Hubo varios intentos de regresar la música a los escenarios. Si hemos de hablar de casos de éxito, podemos referirnos a los dos shows que Destruction dio en Suiza durante el mes de julio. El grupo alemán de Thrash Metal se presentó dos noches en un venue de 1500 personas, al cual, por cuestiones de distanciamiento social y prevención sanitaria, asistieron un máximo de 300 metaleros por noche. Según se ha informado, todo procedió de acuerdo a los protocolos establecidos.
Quizás algunas otras triunfantes demostraciones puedan ser los autoconciertos, una alternativa que generó muchísima controversia. ¿Realmente llega a disfrutarse un show en vivo desde un auto? Y otra pregunta que debemos hacernos es: ¿Es rentable? ¿Podrá significar una potencial alternativa viable en un futuro no muy distante? La afamada vocalista Doro Pesch dio dos conciertos en este formato, los cuales tuvieron lugar durante el mes de junio en Alemania.
El efecto del Covid-19 en la industria musical
Las decepciones
En intentos de liberalizar y minimizar los riesgos, han tenido lugar una serie de eventos, musicales y de otros tipos también, que han expuesto a la gente a un elevado nivel de contagio, puesto que en ninguno se practicó de manera correcta el distanciamiento social.
El caso más reciente es el del festival Sturgis Motorcycle Rally, en el cual se presentaron artistas de la talla de Smash Mouth o Quiet Riot. El evento tuvo lugar en Dakota del Sur. El show de Smash Mouth fue el que más polémica desató, ya que, durante el mismo, miles de personas estuvieron aglomeradas y “amuchadas”, sin respetar ningún tipo de medida de prevención. Es más; en un momento del show, el vocalista de la banda gritó:
“Ahora estamos aquí, todos juntos… A la mierda con eso del Covid”.
¿Qué ocurrió? Hubo un rebrote de Covid-19 en el estado. No solo en Dakota del Sur, sino también en otros estados aledaños al susodicho. No podemos asignarle el 100% de la culpa al evento o a la banda. Pero miles de personas amontonadas no ayudaron a la contención del virus, eso denlo por sentado.
Luego tenemos el caso de la banda Great White, quienes también se presentaron en Dakota, aunque esta vez del Norte, en un show abierto para una enorme cantidad de personas, de las cuales una ínfima proporción contaba con protección o respetaba las medidas de distanciamiento.
Hablemos de números
Desde una perspectiva global, el World Economic Forum ha explorado los efectos de la pandemia en la industria de la música, destacando las pérdidas en los ingresos por desempeño, que representan la mitad de una industria global con un valor histórico de más de 50 mil millones de dólares; y considerando posibles cambios a largo plazo en el sector.
Según el susodicho portal, es probable que la crisis acelere las tendencias subyacentes en la industria de la música, sobre la base de la importancia del streaming, que ha crecido del 9% al 47% de los ingresos totales de la industria en solo seis años.
A raíz de la pandemia, las ventas físicas, que representan una cuarta parte de los ingresos por música grabada (las otras 3/4 partes se lo lleva el streaming), cayeron alrededor de un tercio. Esto no genera ningún tipo de sorpresa, luego del cierre de muchísimas tiendas minoristas a nivel global. Por su parte, las ventas digitales cayeron alrededor del 11%. Esto se alinea con caídas generales en el gasto discrecional.
Cambios en los hábitos de consumo musical
De acuerdo a Reuters, los hábitos de consumo musical cambiaron durante la pandemia. Al no tener que salir de la casa, la gente prefiere utilizar sus Smart TVs o dispositivos inteligentes para escuchar música (dejando de lado los smartphones, claro está).
En lo que a estadísticas respecta, Tsai Chun Pan, vicepresidente del grupo TME Content Cooperation Department, declaró:
“Si bien hubo cierto impacto en nuestros servicios de entretenimiento social, recientemente hemos comenzado a ver una recuperación moderada. En el primer trimestre de 2020, los ingresos por streaming digital de música en línea aumentaron un 70,0% YOY (year on year o año tras año). El número de usuarios que pagan música en línea alcanzó los 42,7 millones, un aumento interanual del 50,4%”.
Esto quiere decir que en relación al primer trimestre del año 2019, la cantidad de suscripciones en plataformas digitales aumentó de manera sustancial. Spotify también ha notado el cambio en las rutinas de los consumidores, diciendo que los hábitos diarios ahora reflejan más consumo de música durante los fines de semana. También sostienen que la gente se esta inclinando un poco más por los géneros de música “relajantes”.
El impacto en los artistas underground e independientes
Claro que el rock y el metal no se tratan únicamente de las bandas consagradas o “mainstream”. Más del 99% de artistas a nivel global son independientes, y no están respaldados por ningún sello o productora. Siendo realistas, un gran porcentaje de estas agrupaciones no viven netamente de la música. No obstante, sus principales fuentes de ingreso, en lo que a esta industria refiere, son los shows en vivo. Claro que existe la venta de merchandising, la compra de CDs, y otras cuestiones. Pero sin tocar en vivo, a las bandas independientes se les vuelve muy cuesta arriba la situación.
El efecto del Covid-19 en la industria musical
¿Cómo aprovechar esta situación de pandemia?
Fortuitamente, este no es el mismo contexto que en el que se desarrolló la peste bubónica; hoy tenemos internet. Es muy importante que las bandas, tanto consagradas como emergentes, se mantengan activas a la distancia. Por eso muchos no hablan de un distanciamiento social, sino de uno físico. Hay mil y una maneras de trabajar distanciados, aunque a la vez conectados.
Si vamos al caso de las bandas reconocidas, muchos grupos han estado trabajado en nuevos lanzamientos o componiendo próximos materiales. Sin ir más lejos, Metallica estan juntos trabajando en su próximo LP. Claro que podrían reposar en sus millones de dólares y patear lo más posible su nuevo álbum. Pero no lo hacen, siguen trabajando.
Si hay artistas independientes leyendo este editorial, les aconsejamos que se mantengan activos en redes sociales, dediquen todos los días algo de tiempo a sus conjuntos, trabajen con sus compañeros… Cuando todo esto pase, se notará la diferencia entre las bandas que trabajaron y construyeron durante la cuarentena y las que no, porque saldrán mucho más potenciadas que las últimas.
El efecto del Covid-19 en la industria musical
El horizonte está muy obnubilado, puesto que el Covid-19 viene golpeando muy duro a la industria musical. No hay ni una sola pizca de certeza en el futuro. Se conoce que se está trabajando en una vacuna, aunque aún todo es bastante ambiguo aún. Artistas de la talla de Robb Flynn de Machine Head han perdido las esperanzas de realizar conciertos hasta el 2021, que es lo que también sostiene la empresa Live Nation. Si vamos un poco más allá, Scott Ian de Anthrax dijo que está mentalizado para esperar hasta el 2022!!!
¿Cómo será el regreso de los shows?
Mucho se debate acerca del regreso de los conciertos, aunque verdaderamente nadie puede estimar una fecha exacta para el retorno de la música en vivo. Aquí entran en juego dos factores muy importantes: Lo legal y lo ético/moral. Puede llegar un punto en el que los gobiernos locales comiencen a dar luz verde para las producciones musicales. No obstante, debemos deternos a pensar lo siguiente: ¿La mentalidad de los asistentes a recitales será la misma? ¿Querrán asistir a conciertos luego de todo lo que estuvo y sigue ocurriendo en el mundo?
No hay duda alguna que la mentalidad será una muy distinta. Los artistas, así como se están reinventando en redes y plataformas digitales, deben darle una interesante vuelta de tuerca a sus eventos. Pero no solo los artistas. Productores, managers, dueños de venues, bookers, todos deberán contribuir a gestar esta nueva realidad post-coronavirus.
Tendremos que tener un poco más de paciencia y ver cómo sigue evolucionando la situación. América Latina es un foco de contagio muy fuerte en estos momentos, y no podemos dejar de cuidarnos y ser responsables, por nosotros mismos y por nuestros seres queridos. Mientras más nos cuidemos ahora, mayor será el disfrute en el futuro, puesto que los conciertos podrán volver más rápido. El efecto del Covid-19 es muy nocivo en la industria musical. Pero le haremos frente, no tengan duda.
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