En un acto de gratitud hacia sus fans y anunciando su inminente retirada de los escenarios, la icónica banda de hard rock, Mr. Big, anunció su concierto de despedida en la megalópolis de la Ciudad de México. Este concierto especial forma parte de su gira mundial llamada “The Big Finish” y se llevó a cabo en el Auditorio Black Berry, donde los fanáticos tuvieron la oportunidad de presenciar un evento nostálgico e inolvidable.
Lo curioso de esta noche fue que múltiples conciertos y eventos tuvieron lugar simultáneamente en la ciudad. Desde la reina del pop Madonna, Caifanes, Interpol en el Zócalo, Bruce Dickingson hasta Pedrito Fernández, culminando con un partido de fútbol en el estadio Azteca. Sin embargo, los seguidores de Mr. Big se congregaron en el Auditorio Black Berry para presenciar este momento histórico.
Para esta gira de despedida, la banda reclutó al baterista Nick D´Virgilio, quien previamente había participado en el último álbum de Genesis, agregando un toque especial a la noche. La atmósfera del concierto estaba cargada de emoción y anticipación cuando, a las 9 de la noche, las puertas del recinto se abrieron y la banda telonera, Black Ravens de Toluca, calentó el escenario durante 40 minutos.
A las 10 p.m., el Auditorio Black Berry estaba completamente abarrotado y Mr. Big comenzó su actuación explosiva con uno de sus temas clásicos, “Addicted to That Rush”, seguido de otros éxitos como “Take Cover” y “Price You Gotta Pay”. Luego, cumplieron su promesa de tocar su segundo álbum, “Lean it to it”, en su totalidad, comenzando con canciones como “Daddy, Brother, Lover, Little Boy” y “Alive and Kicking”.
Paul Gilbert, Billy Sheehan y los demás miembros de la banda demostraron su maestría musical y energía contagiosa en cada canción, mientras el público, compuesto por personas de diferentes edades, cantaba y disfrutaba del espectáculo. Los momentos destacados incluyeron la emotiva balada “Just Take My Heart” y el éxito “To Be with You”, que marcó el final del álbum.
Pero la noche no terminó ahí. Mr. Big continuó sorprendiendo a su audiencia con una serie de covers, incluyendo “Wild World” de Cat Stevens y “Colorado Bulldog”. Además, se produjo un emocionante cambio de alineación durante el espectáculo, donde los músicos intercambiaron instrumentos para interpretar otros éxitos como “Shy Boy” y “30 Days in the Hole”.
El clímax llegó con el último tema de la noche, el cover de “Baba O’Riley” de The Who, dejando a los fans con recuerdos imborrables de una velada llena de música y emoción. Mr. Big se despidió del escenario entre aplausos, abrazos y lágrimas, dejando una huella imborrable en la memoria de todos los presentes.
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