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5 covers de Iron Maiden al estilo black metal que debes escuchar

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La influencia de Iron Maiden en la historia de la música pesada es un fenómeno que trasciende géneros, fronteras y generaciones. Desde su irrupción a finales de la década de 1970 como estandarte de la New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM), la agrupación londinense ha dictado las reglas de cómo debe sonar, verse y sentirse el metal. Con el legendario bajista y compositor principal Steve Harris al timón, la banda no solo perfeccionó las armonías de guitarras gemelas y los ritmos galopantes, sino que también introdujo una imaginería visual cargada de misticismo, historia, literatura de terror y ocultismo. Estos elementos resultaron ser el caldo de cultivo perfecto para las mentes más extremas que surgirían años después en el underground.

Incluso dentro del gélido, hostil y a menudo misantrópico terreno del black metal, el respeto por la doncella de hierro es absoluto. Aunque a primera vista parezca que el sonido crudo, los blast beats y el corpsepaint están en las antípodas del heavy metal clásico, la realidad es que el ADN de Maiden corre por las venas de los músicos más oscuros del planeta. A continuación, analizamos las mejores reinterpretaciones que el black metal ha realizado de los himnos de Iron Maiden, demostrando que una composición magistral puede ser arrastrada al abismo de la distorsión extrema sin perder su grandeza original.

covers black metal iron maiden
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La conexión histórica entre la doncella de hierro y el metal extremo

Para comprender la profunda devoción que los músicos de black metal profesan hacia Iron Maiden, es indispensable viajar a los años noventa, durante la explosión de la segunda oleada del género en Escandinavia. Bandas fundamentales como los noruegos Darkthrone, a través de su baterista y portavoz Fenriz, siempre han manifestado un amor incondicional por el heavy metal tradicional de los ochenta. La estructura de las canciones de Maiden, con sus cambios de ritmo dramáticos y su sentido de la narrativa épica, sirvió como plantilla para que el metal extremo aprendiera a contar historias de oscuridad y desesperación.

Un ejemplo de esta obsesión lo encontramos en Suecia con los gemelos Hellbutcher y Tyrant, conocidos por liderar la agrupación de culto Nifelheim. Su fanatismo por Iron Maiden es tan célebre que la televisión sueca llegó a realizar un documental sobre su gigantesca colección de memorabilia de la banda. Años más tarde, se organizó un encuentro sorpresa donde los hermanos pudieron conocer en persona a Steve Harris, un momento que quedó grabado en la historia del metal escandinavo como una muestra de respeto mutuo entre el underground y el mainstream. Asimismo, figuras clave como Torgrim Øyre, alias “T. Reaper” —reconocido periodista y músico detrás de Gorgoroth y Obtained Enslavement—, han dedicado gran parte de su carrera a analizar el impacto de la banda británica. Øyre canalizó este fanatismo a través de su proyecto Malignant Eternal, con el cual grabó una de las versiones más extrañas de “The Number of the Beast”.

Bethlehem – Wo Adlers Wagen (Where Eagles Dare)

La agrupación alemana Bethlehem es ampliamente considerada como una de las creadoras del subgénero conocido como black metal depresivo (DSBM), caracterizado por su atmósfera asfixiante y sus interpretaciones vocales sumamente erráticas y desquiciadas. Fieles a su estilo provocador e impredecible, decidieron abordar el clásico “Where Eagles Dare” —el potente tema de apertura del álbum Piece of Mind (1983)— y transformarlo por completo en una pieza de puro terror teutón bajo el título de “Wo Adlers Wagen”.

La deconstrucción del clásico de Piece of Mind

En lugar de emular la batería galopante original de Nicko McBrain, Bethlehem ralentiza el tempo y envuelve la canción en una densa neblina de guitarras disonantes y un bajo sumamente gordo y distorsionado. La interpretación vocal es el elemento más impactante: los gritos histéricos y agónicos sustituyen la limpia potencia de Bruce Dickinson, convirtiendo una canción inspirada en una película de acción de la Segunda Guerra Mundial en un descenso a la locura clínica. Publicada a través de sellos especializados en el underground, esta versión es un ejemplo perfecto de cómo desmantelar un clásico del heavy metal y reconstruirlo con las piezas rotas del extremismo sonoro alemán.

Cradle of Filth – Hallowed Be Thy Name (Cruelty and the Beast, 1998)

Cradle of Filth, los gigantes del black metal sinfónico de Suffolk, Inglaterra, siempre han destacado por su enfoque cinematográfico, gótico y teatral. En 1998, durante las sesiones de grabación de su obra cumbre conceptual, Cruelty and the Beast (un álbum dedicado a la condesa sangrienta Erzsébet Báthory), la banda decidió rendir tributo a sus compatriotas con una versión de “Hallowed Be Thy Name”. Esta pista no solo apareció en ediciones limitadas de dicho disco, sino que también formó parte del recopilatorio Lovecraft & Witch Hearts (2002) y del disco compilatorio oficial de varios artistas titulado A Tribute to the Beast (2002).

La teatralidad gótica del vampirismo inglés

La versión original de 1982, extraída del álbum The Number of the Beast, es considerada por muchos críticos y fanáticos como una de las mejores composiciones en la historia del heavy metal. Cradle of Filth asumió la enorme responsabilidad de adaptarla sin perder la esencia trágica del prisionero que espera su ejecución. Las guitarras de Gian Pyres y Stuart Anstis aceleran el ritmo de forma vertiginosa, mientras que los teclados de la banda añaden una atmósfera de catedral gótica en ruinas. Dani Filth ofrece una de las interpretaciones más memorables de su carrera, alternando entre sus característicos chillidos de alta frecuencia que erizan la piel y gruñidos cavernosos que añaden una desesperación casi punk a la narrativa de la canción. El resultado es una obra de arte extrema que respira con luz propia.

Graveworm – Fear of the Dark (Scourge of Malice, 2001)

Los italianos Graveworm siempre han sido conocidos por su habilidad para fusionar la agresividad del black metal con melodías sumamente melancólicas y arreglos de corte clásico. En el año 2001, para su tercer álbum de estudio titulado Scourge of Malice, decidieron enfrentarse al que posiblemente sea el himno más popular y coreado de Iron Maiden: “Fear of the Dark”. El reto era monumental, ya que la canción original de 1992 depende en gran medida de la interacción con el público y de su emblemático riff melódico de guitarra.

Sinfonías de ultratumba e instrumentación clásica

Graveworm no optó por el camino fácil de hacer una copia al carbón con guitarras distorsionadas. En su lugar, extendieron la duración del tema a casi nueve minutos de pura opulencia gótica y oscura. Para lograrlo, la banda reclutó a músicos de sesión que incorporaron instrumentos tradicionales como la viola, el violín, el violonchelo y una gaita de guerra escocesa. La introducción de la canción se convierte así en una marcha fúneune de una belleza desoladora. Cuando la distorsión entra en juego, la batería de ritmo acelerado y los teclados crean una pared de sonido masiva. La voz de Stefan Fiori, con un registro de death/black sumamente hostil, le da un giro siniestro a la letra, transformando el miedo infantil a la oscuridad en una confrontación real con fuerzas demoníacas.

Video: 5 covers de Iron Maiden al estilo black metal que debes escuchar (YouTube).

Mystic Circle – Afraid to Shoot Strangers (Kriegsgötter MMXXV, 2025)

La escena del black metal alemán ha tenido en Mystic Circle a uno de sus representantes más constantes y teatrales desde mediados de los años noventa. Tras un periodo de inactividad, el dúo conformado por Beelzebub y A. Blackwar regresó con fuerza renovada. En su producción de 2025, el EP titulado Kriegsgötter MMXXV, decidieron plasmar su respeto por Iron Maiden eligiendo una pieza profunda y compleja: “Afraid to Shoot Strangers”, un tema originalmente incluido en el álbum Fear of the Dark (1992) que reflexiona sobre la alienación y el miedo de los soldados en el campo de batalla.

Voces celestiales en el averno alemán

Para esta versión, Mystic Circle invitó a una de las voces femeninas más reconocidas del metal extremo: Sarah Jezebel Deva, famosa por sus colaboraciones históricas con Cradle of Filth, Therion y Covenant. La adición de sus voces limpias y operísticas añade una dimensión celestial y trágica que contrasta perfectamente con los brutales guturales de Beelzebub. La instrumentación mantiene un tempo majestuoso, donde los teclados recrean la tensión militar de la pieza original pero con un tono mucho más fúnebre y ritualista. El lanzamiento fue acompañado por un video musical oficial que destaca la estética ocultista de la banda, demostrando que incluso las baladas metálicas con mensaje político de Maiden pueden convertirse en rituales de black metal melódico de primer nivel.

Lord Belial – The Trooper (Angelgrinder, 2002)

Lord Belial es un nombre fundamental cuando se habla de la intersección entre el black y el death metal de la escuela sueca. Con una carrera que comenzó a principios de los noventa, la banda ha influenciado a agrupaciones modernas como Grá y los norteamericanos Blackbraid. Su versión de “The Trooper” es una de las más antiguas de esta lista, habiendo aparecido originalmente en el disco tributo de 1997 Made in Tribute: A Tribute to the Best Band in a Whole Goddamn World!, y posteriormente como pista adicional en la versión editada por Hellion Records de su aclamado álbum de larga duración Angelgrinder (2002).

El ataque kamikaze del black y death sueco

Si la versión original de “The Trooper” (del álbum Piece of Mind de 1983) es un himno de heavy metal galopante que evoca el heroísmo de la carga de la caballería ligera, la interpretación de Lord Belial es una masacre sonora sin sobrevivientes. La banda acelera el tempo de manera drástica, sustituyendo el ritmo de galope característico por una ráfaga incesante de blast beats y un trémolo picking gélido y afilado. La voz es un chillido lleno de rabia y desesperación que despoja a la lírica de cualquier romanticismo patriótico, retratando la crudeza de la muerte en el campo de batalla con una violencia desbordante. Es una lección de cómo adaptar un clásico sin perder el toque de agresión que define al metal extremo escandinavo.

Necrophobic – Moonchild (Spawned by Evil, 1996)

Fundados en Estocolmo en 1989, Necrophobic son verdaderos pioneros en la fusión del death metal con atmósferas oscuras de corte black metal. Su respeto por la doncella de hierro quedó inmortalizado a mediados de los noventa con su soberbia versión de “Moonchild”, el tema que abre el aclamado álbum conceptual de Maiden, Seventh Son of a Seventh Son (1988). Esta pista ha sido un objeto de culto para los coleccionistas, apareciendo en lanzamientos compilatorios como A Black Mark Tribute Vol. II (1998), A Tribute to the Beast Vol. 2 y en varias reediciones de su propio e influyente EP Spawned by Evil (1996).

El despertar del misticismo pagano

La versión original de “Moonchild” ya poseía una atmósfera mística y esotérica gracias al uso pionero de sintetizadores por parte de Iron Maiden y a sus letras inspiradas en el ocultista Aleister Crowley. Necrophobic tomó esta base y la llevó a un nivel de hostilidad puramente satánico. Tras una introducción acústica que recrea de forma tétrica el inicio limpio de la canción original, la banda explota en un ataque de guitarras sumamente veloces y precisas, respaldadas por la implacable batería de Joakim Sterner. Las voces rasposas y cargadas de malicia le otorgan un aire de ritual pagano a la composición. Esta versión destaca por su impecable ejecución técnica y profesionalismo, demostrando que el metal extremo puede sonar pulido y devastador al mismo tiempo, sin perder la mística del underground.

Video: 5 covers de Iron Maiden al estilo black metal que debes escuchar — análisis adicional (YouTube).

Conclusión: El triunfo de la melodía sobre la oscuridad

La existencia de estas impresionantes versiones de black metal demuestra que la música de Iron Maiden posee una riqueza compositiva que trasciende las barreras de los géneros musicales. Lejos de ser simples parodias o ejercicios de nostalgia, estos covers evidencian cómo las estructuras armónicas y la intensidad lírica creadas por la doncella de hierro forman parte fundamental del ADN de la música extrema contemporánea. Al final del día, ya sea a través de la pomposidad sinfónica de Cradle of Filth, la crudeza bélica de Lord Belial o la atmósfera ritual de Necrophobic, el legado de la doncella sigue expandiéndose por los rincones más oscuros del underground global, demostrando que el buen metal no conoce límites de velocidad, distorsión ni oscuridad.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor cover de Iron Maiden al estilo black metal?

Aunque la respuesta depende del gusto personal, la versión de “Hallowed Be Thy Name” realizada por Cradle of Filth en 1998 es ampliamente considerada una de las mejores. La banda británica logró fusionar la complejidad progresiva de la canción original con la atmósfera teatral y los chillidos extremos de Dani Filth.

¿Qué bandas de black metal han hecho covers de Iron Maiden?

Agrupaciones de renombre dentro de la escena extrema como Cradle of Filth, Graveworm, Mystic Circle, Lord Belial, Necrophobic y Bethlehem han grabado versiones de la doncella de hierro. Además, bandas de culto como Absu, Anaal Nathrakh y Naglfar también han rendido tributo a los británicos en diversos compilados.

¿Por qué el black metal rinde tributo a Iron Maiden?

A pesar de la diferencia de estilos, la New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM) sentó las bases estructurales y líricas del metal extremo. Las composiciones de Steve Harris, ricas en misticismo, literatura de terror y melodías oscuras, resultan sumamente atractivas y fáciles de adaptar para los músicos de black metal.

¿En qué disco de Cradle of Filth sale el cover de Iron Maiden?

La versión de “Hallowed Be Thy Name” interpretada por Cradle of Filth se incluyó originalmente como tema adicional en algunas ediciones de su aclamado álbum conceptual Cruelty and the Beast de 1998. También se puede encontrar en la recopilación Lovecraft & Witch Hearts lanzada en 2002.

¿Existe un álbum completo de tributo a Iron Maiden por bandas de metal extremo?

Sí, existen varios acoplados importantes como A Tribute to the Beast (2002) y su segunda parte en 2003, así como Made in Tribute (1997). Estos discos reúnen a diversos exponentes del black, death y power metal rindiendo honores a las composiciones de la banda británica.


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