La Ciudad de México se prepara para una jornada que promete marcar un antes y un después en la escena alternativa. El próximo sábado 2 de mayo de 2026, el Foro Cuauhtémoc —ubicado dentro del Deportivo Cuauhtémoc, a escasos minutos de Parque Toreo y del Metro Toreo— será sede de la primera edición de Rockout México, un festival que apuesta por reunir en un mismo escenario a referentes fundamentales del punk, el hardcore y el ska internacional y nacional.
Con una propuesta que rebasa el formato tradicional de concierto, Rockout se perfila como un punto de convergencia generacional. La venta de boletos ya se encuentra disponible a través del sistema Superboletos, con un incentivo adicional para los tarjetahabientes de Stori, quienes podrán acceder a un descuento del 30% en todas las zonas.
El cartel está encabezado por Bad Religion, en lo que será su único concierto en México dentro de esta gira. Fundada en Los Ángeles en 1980, la agrupación se convirtió en uno de los pilares del punk melódico al incorporar una lírica profundamente crítica, atravesada por reflexiones sobre religión, poder y alienación social. Su regreso al país no solo tiene un peso musical evidente, sino también simbólico: representa el reencuentro de una banda formativa con una audiencia que ha hecho suyas canciones convertidas en himnos de inconformidad y pensamiento independiente.
Otro de los momentos más significativos del festival será la presentación de Cock Sparrer, quienes llegarán por primera vez a Latinoamérica como parte de su gira de despedida. Pioneros del street punk británico, la banda ofrecerá en la capital mexicana un concierto que funcionará como adiós continental, un hecho que otorga a la fecha un carácter histórico. Durante décadas, su influencia se ha mantenido viva en distintas generaciones de seguidores latinoamericanos, que finalmente podrán presenciar en vivo el cierre de una trayectoria emblemática.
La presencia de Evaristo Páramos añade una dimensión ibérica y combativa al encuentro. El histórico vocalista, figura esencial del punk en español por su trabajo al frente de La Polla Records, ofrecerá un repertorio centrado en los himnos que marcaron a varias generaciones. Su actuación dialogará de manera natural con la propuesta de Bad Religion: dos tradiciones distintas, unidas por la misma pulsión crítica y la convicción de que el punk es una herramienta de denuncia y conciencia social.
El carácter internacional del evento se amplía con la participación de Save Ferris, referentes del ska punk californiano, cuya energía festiva y actitud desenfadada aportarán un contraste rítmico al cartel. También destaca la inclusión de Doyle Wolfgang von Frankenstein, histórico guitarrista de Misfits, quien llevará al escenario la estética y la potencia del horror punk, conectando con las raíces más crudas del hardcore estadounidense.
La representación nacional será igualmente contundente. Bandas como Out of Control Army, Sekta Core —a través de la participación de Kotardo—, Garrobos, Acidez, Natty Congo Crew, Ace Kool y Atoxxxico, entre otras, reforzarán la identidad local del festival. Su inclusión no es un gesto simbólico, sino una declaración de principios: el punk mexicano mantiene una escena viva, diversa y combativa que dialoga de tú a tú con los referentes internacionales.
Más allá de la música, Rockout México incorporará actividades paralelas que amplían la experiencia cultural: juegos mecánicos, funciones de lucha libre, pista de skateboard, pabellón de cerveza artesanal y una expo de tatuajes. Estos elementos buscan recuperar el espíritu comunitario que históricamente ha acompañado a las escenas alternativas, donde la música convive con expresiones urbanas y formas de identidad colectiva.
Desde su concepción, el festival se plantea como una plataforma con memoria y coherencia ideológica, alejada de la lógica efímera de muchos encuentros masivos. La coincidencia en un mismo escenario del único show en México de Bad Religion, la despedida continental de Cock Sparrer y el regreso de Evaristo, junto a figuras clave del ska y el hardcore, configura un acontecimiento difícilmente repetible.
El 2 de mayo de 2026, el Foro Cuauhtémoc no será solo un recinto de conciertos, sino un espacio de catarsis, memoria y reafirmación cultural. Rockout México aspira a consolidarse como un referente real de las distintas escenas que convergen en el punk y sus ramificaciones. Más que un festival, se proyecta como una declaración colectiva: la música como resistencia, identidad y comunidad sigue tan vigente como siempre.

