Alice Cooper, uno de los cantantes de Rock más famosos, hoy es un ejemplo de cómo un artista del género puede vivir alejado de las adicciones. En la década de los años 70, más concretamente en 1977, Alice se encontró en una encrucijada porque, si bien su popularidad musical estaba en crecimiento, sus problemas con el consumo desmedido de alcohol eran cada vez peores. Es ahí cuando el vocalista optó por darse un descanso y entrar en rehabilitación. Sin embargo, como no había una clínica de rehabilitación en ese momento, terminó en un manicomio.
Durante una entrevista con el medio Classic Rock, Alice Cooper contó cómo fue su hospitalización y cómo fue que terminó escribiendo las canciones de uno de sus trabajos discográficos más personales. Si bien en su segunda semana ya había sido dado de alta, decidió quedarse en el manicomio.
Alice Cooper: “El Dr. Bacharach descifró el acertijo. Me preguntó ‘¿Cuánto bebes en el escenario?’ y le dije: ‘Nunca bebo en el escenario’. Luego dijo: ‘Bueno, culpas a este personaje de Alice Cooper por todo, pero no, ¡eres tú! Ya había pasado por la parte más difícil, así que decidí completar el tratamiento”.
Otra razón por la que se quedó en ese lugar fue que se dio cuenta de que era extrañamente inspirador para él.
Alice Cooper: “Pensé en ello como un diario de un hospital psiquiátrico. Como letrista, siempre estás buscando un tema. No puedes evitarlo. Así que siempre llevaba lápiz y papel. Cuando alguien decía algo realmente loco o que sonaba bien, lo escribía. Sabes, yo era solo un tipo con un problema con la bebida, pero en ese lugar estaba bajo el mismo techo con todo tipo de psicóticos. Había un tipo que estaba allí porque destrozó su tío y lo puso en el maletero!”
Cooper también comentó cómo reaccionaban los médicos de las institución cuando algún interno se ponía violento:
Alice Cooper: “Además de los médicos, había un par de tipos que te cuidaban si te ponías violento. Veía a los pacientes agarrarlos y arrojarlos a su habitación. Y si te asustabas, ellos te daban una inyección de Thorazine y los ponían en la Habitación del Silencio, que era básicamente una celda acolchada. Fui a esa habitación varias veces. ¡No porque fuera necesario! Era solo un lugar tranquilo para escribir letras”.
Al salir del hospital en noviembre de 1977, una de las primeras llamadas que recibió el cantante fue de su viejo amigo Bernie Taupin, más conocido como el letrista de Elton John. “Tomé algunas notas”, le dijo un emocionado Alice Cooper. “Toda esa gente… ¡alguien tenía que escribir sobre ellos!”
Los dos comenzaron a trabajar juntos para convertir esas extrañas notas en la letra de un nuevo álbum. La asociación fue estilo ping-pong:
“Enviaba un verso y Bernie respondía con otro. Y al final, realmente logramos un gran álbum, compuesto por los personajes que estaban en el patio. Embellecí unas pocas cosas para dejar las canciones aún más teatrales”.
El resultado de todas experiencias fue el disco “From the Inside”, un álbum que se publicó en noviembre de 1978. Esta placas cuenta con las colaboraciones de Elton John, Davey Johnstone y Dee Murray. Alice también comentó en la entrevista con Classic Rock que las historias que se narran en el álbum son de personas reales del psiquiátrico:
Alice Cooper: “Todos los personajes del álbum son personas reales. El chico de ‘For Veronica’s Sake’ era todo acerca de su perro. ‘¡Por Veronica, tengo que salir de aquí!’ El nombre del perro no era Veronica, pero pensé que era un nombre genial. La niña de ‘I Wish I Were Born In Beverly Hills’ era el ser humano más mimado sobre la faz de la tierra. Tenía todo lo que quería, pero ella todavía dio una forma de destruir completamente tu vida, incluso a una edad tan joven”.
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