Guadalajara vivió una noche destinada a permanecer en la memoria colectiva del rock alternativo y el metal experimental. El 15 de junio, Mr. Bungle pisó por primera vez en su historia la ciudad, presentándose en el Teatro Estudio Cavaret, un recinto que fue testigo de un acontecimiento largamente esperado y que, contra todo pronóstico, se convirtió en una auténtica celebración musical.
Previo al concierto, no faltaron los comentarios que auguraban un fracaso en taquilla. La realidad fue diametralmente opuesta. El recinto alcanzó cerca del 85 por ciento de su capacidad, con más de 2,500 asistentes que respondieron con entusiasmo absoluto a la visita del legendario conjunto angelino. Una audiencia entregada que entendía perfectamente la magnitud del momento y la importancia de ver, por fin, a Mr. Bungle en suelo tapatío.
La propuesta del grupo sigue siendo tan inclasificable como siempre. Metal en sus múltiples vertientes, punk, hardcore, ska, funk y un espíritu irreverente que desafía cualquier etiqueta se entrelazaron en un recital, impredecible y profundamente humano. Nada sonó forzado, nada se sintió mecánico. Todo fluyó con una naturalidad que pocas bandas logran alcanzar después de tantos años de historia.
El Cuartel del Metal, presencio su presentación en Chicago en 2023, dentro del Riot Fest, donde el actual quinteto dejó una sensación de desencanto, con una ejecución que parecía cumplida más por compromiso que por convicción. Guadalajara fue lo opuesto. Fue mágico, fue trascendental, un concierto que se vivió y se disfrutó, que conectó de manera directa con esa esencia noventera que convirtió a Mr. Bungle en una banda de culto. Por momentos, el tiempo pareció retroceder tres décadas.
Mike Patton lució pleno. Encantado, relajado, completamente conectado con el público. Se notaba que era un buen día para él. Con su sangre latinoamericana como puente natural, se sintió en casa y explotó al máximo su genio escénico, ese que lo ha convertido en una de las figuras más influyentes y versátiles de la música contemporánea. Para Patton no era su primera visita a Guadalajara, ya que había estado antes con Faith No More en 2009, pero esta noche tuvo un sabor especial, casi íntimo.
Dave Lombardo, fiel a su imagen generalmente inexpresiva, sorprendió con una sonrisa que no le cabía en el rostro. El legendario baterista se mostró cómodo, disfrutando cada golpe y cada mirada cómplice. Ian Scott, viejo conocido de Guadalajara, reafirmó su conexión con la ciudad, mientras que Trey Spruance y Trevor Dunn, quienes pisaban por primera vez un escenario tapatío, se integraron por completo a la celebración, como si el vínculo con el público hubiera existido desde siempre.
A las 9:40 de la noche, la banda salió a escena de una manera inesperada. Tomaron asiento para interpretar “Tuyo”, de Gustavo Santaolalla, respetando su formato original de bolero y cantada completamente en español. Un inicio emotivo, elegante y profundamente simbólico, que marcó el tono de una velada especial desde el primer minuto.
Lo que siguió fue un concierto explosivo e interactivo, donde la cercanía con el público fue constante. No hubo frialdad ni distancia. Cada canción fue ejecutada con entrega total, con una armonía colectiva que dejó claro que esta no era una fecha más en el calendario. Era un reencuentro con la esencia de Mr. Bungle, con lo que fue, con lo que es y con lo que lo hizo grande.
Uno de los momentos más celebrados de la noche llegó con “Retrovertigo”, pieza perteneciente a la era California, interpretada en vivo por primera vez en más de 25 años. Un regalo para los seguidores más fieles, recibido con asombro, emoción y una ovación que estremeció el recinto.
El humor, pilar fundamental de la identidad de Mr. Bungle, también tuvo su espacio. Versiones inesperadas y cargadas de ironía como “True” de Spandau Ballet y “Funky Town” de Lipps Inc., mezcladas de forma delirante con “My Ass Is on Fire”, provocaron risas, sorpresa y un disfrute colectivo que reafirmó el carácter impredecible de la banda, en un espectáculo de una hora con 30 minutos.
Lo vivido en el Teatro Estudio Cavaret fue, sin exageración, un concierto para la historia. No solo por tratarse de la primera visita de Mr. Bungle a Guadalajara, sino porque fue su único show en solitario en todo México. La segunda aparición del grupo en el país será el 17 de enero, como parte del combo de bandas invitadas en el concierto de Avenged Sevenfold en el Estadio GNP de la Ciudad de México.
Guadalajara fue testigo de una noche irrepetible. Una de esas que no se miden solo en canciones, sino en emociones, en recuerdos y en la certeza de haber presenciado algo verdaderamente especial. Mr. Bungle no solo tocó en la ciudad: la marcó.
Fotografía y texto : Héctor Castro Aranda.

