Más de alguna vez nos hemos cuestionado si hablamos o caminamos dormidos mientras el silencio de la casa solo se acompaña por las respiraciones enlentecidas de quienes viven con nosotros y que gozan de un profundo sueño; abrir el refrigerador, encender la televisión y hasta salir a la calle sin tener consciencia de esto. Pues el joven director coreano Jason Yu toma estas incertidumbres y las lleva a la pantalla grande con su primer film de terror sicológico denominado Sleep (Jam en su idioma original).
Protagonizada por la actriz Jung Yu-mi (Ganadora del “Blue Dragon Film Award” como mejor actriz) interpretando a una embarazada Soo-Jinn y el actor Lee Sun-Kyun quien interpreta a su esposo Hyeon-Soo, la película se centra en la vida cotidiana de este joven matrimonio quien se ve enfrentado a lo que en un principio pareciera ser solo un trastorno del sueño y que luego se va convirtiendo en un misterio perverso y aterrador. En 1 hora con 35 minutos, esta película te mantiene con los sentidos al máximo y, aunque no es del tipo de película que hace saltar de la silla ni gritar de miedo, tiene la facultad de hacer que la respiración se agite y la electricidad recorra los nervios electrificando toda la piel.
Sleep o no Sleep
Es simple, todo comienza con la frase: “Hay alguien adentro” pronunciada por Hyeon-Soo sentado a los pies de la cama matrimonial mientras su esposa le pregunta que sucede percatándose que su marido esta profundamente dormido. Comienza a sonar Piano Concierto n°21-Andante de Wolfang Amadeus Mozart para introducir la primera parte de Sleep que ha sido dividida en 3 capítulos por su director Yu. La vida cotidiana, la presentación de algunos personajes secundarios y la aparición de Pepper, el perrito que vive con ellos que es muy importante para el desenlace del film, se encarga de dar un hilo conductor a la seguidilla de acontecimientos extraños que suceden por las noches cuando el protagonista se encuentra sonámbulo. La trama te atrapa y se vuelve adictiva mientras las situaciones son cada vez más confusas y comienza la desesperación de los personajes que intentan combatir esta enfermedad sin mayor éxito. Los hábitos extraños y aberrantes de Hyeon comienzan a afectar la claridad mental de Soo-Jinn quien se esfuerza por superar las adversidades hasta que una mañana se levanta, se dirige a la cocina, abre el refrigerador mientras la música acompaña con la melodía atmosférica típica del terror oriental llegando al final de la escena con un grito desgarrador de la actriz.
La segunda parte comienza a jugar con la psiquis de los personajes que se van viendo envueltos en la sensación de terror, paranoia y miedo incontrolables. La protagonista en conjunto con su madre busca dar otra explicación a lo que acontece por las noches acudiendo a recursos que se alejan de la medicina. Ya no es música clásica lo que escuchamos, sino que los profundos sonidos de una música oscura y tenebrosa que lleva de la mano la necesidad de aguantar la respiración. El film juega con la angustia de la joven madre que ve afectada su propia salud mental por intentar a toda costa proteger a su recién nacida bebé. El final y tercer capítulo se apura en llegar como desenlace de un caos trayendo una sorpresa consigo, hay un cambio en la personalidad de ambos personajes haciendo que la tensión se eleve al máximo cuando la película llega a su clímax. Se eriza la piel y los latidos se aceleran, comienza la expectación angustiosa y atrapante en donde el cuestionamiento de la realidad es indudable hasta llegar al final de la proyección coreana que nos hace desear dormir tan profundamente que no demos la posibilidad de dejar entrar a nadie.
Y tú, ¿Sabes lo que haces por las noches cuando te vas a dormir? Sin lugar a duda Sleep: El miedo no duerme es una película infaltable en el repertorio de aquellos que disfrutan de los thrillers más bien sicológicos con uno que otro toque de terror negro muy típico de la cultura oriental y te invitamos a verla en la pantalla grande desde el próximo 01 de febrero. Te dejamos el link del trailer a continuación, agradeciendo también a BF por invitarnos a verla.

