Hace uno o dos días atrás vi Depeche Mode: M en Netflix y debo reconocer que hubo algo en este concierto-documental que me dejó un sabor agridulce. Sin embargo, me motivó para oír el registro en vivo de esa presentación llamado Memento Mori: Mexico City. Como dice su título, el álbum se grabó en la Ciudad de México durante la gira promocional de Memento Mori (2023) y hay que decir que este registro es, a mi gusto, mucho más interesante que el audiovisual.
Desde la canción de apertura, «My Cosmos is Mine», parte una cátedra de introspección y análisis de la vida y la muerte mediante un estudiado repertorio de canciones, enfocado principalmente en Memento Mori por razones obvias, pues era su gira promocional. Pero también hay un enfoque en los discos a partir de Violator (1990), mientras que las canciones de los ochenta son interpretadas con la misma aura de las de los noventa en adelante. Esta nueva atmósfera más oscura hace que algunas pierdan su característica energía positiva, un ejemplo es «Everything Counts». ¿Eso es malo? No, solamente es evolución.
Memento Mori: Mexico City es un compendio en vivo de éxitos de toda la vida y canciones que presentan un sonido actualizado, en donde la presentación histriónica de Dave Grahan y la calidad de la actuación de Martin Gore siguen intactas. Tal vez un único detalle sea la poca interacción de la banda con el público, incluso, en determinados momentos este último pareciera estar dormido o con poco entusiasmo. En resumen, el álbum es una recopilación del sonido que la banda ha impuesto en los últimos años, quizás diría que desde Sounds of the Universe (2009), en donde la alegría del synth pop de los ochenta ha ido quedando atrás por la introspección, el sonido alternativo y la atmósfera dark wave. Por eso, cierro al decir que Memento Mori: Mexico City es un álbum en vivo por y para sus fanáticos más que nada.

