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Mientras seguimos expectantes de las grandes novedades que nos depara el 2021 en lo que a materia musical refiere, vamos a indagar un poco en lo que fue una de las últimas granadas sonoras que nos dejó el año pasado.
Hoy vamos a hablar de Bark, damas y caballeros. Este conjunto de metal belga, procedente de la ciudad de Amberes, vapuleó a más de un desprevenido el pasado 10 de diciembre del 2020 con su nuevo y tercer material de estudio: Written in Stone.
Esta tercera placa discográfica encuentra a la banda más afianzada que nunca. Con solamente 6 años de trayectoria, Bark ha logrado crecer a paso firme álbum tras álbum. Quienes tuvimos la posibilidad de escuchar sus trabajos anteriores (Voice of Dog y Like Humans Do, de 2016 y 2017, respectivamente) pudimos notar un salto de calidad entre materiales. ¿Qué vuelve a este disco tan especial?

No que los trabajos anteriores no la diesen, pero Written in Stone no da un solo segundo de tregua. Desde el primer grito enrabietado del vocalista Ron Bruynseels en el track “I´m a Wreck”, la furia rampante de la banda completa comienza a hacerse notar (y mucho) con su mixtura de metal, hardcore, groove y más ramificaciones de lo que podemos sencillamente calificar como música pesada.
“Rabies infected riffs” es el término que utiliza el conjunto para darse a conocer. Vaya que aciertan. ¿No me creen? Corran y denle una escucha a temas como “Hitman” o “Fistful of Diamonds”. Acompañadas de bases rítmicas bien macizas, a cargo de Jorn Van der Straeten en bajo y Ward Van der Straeten en batería, las guitarras de Martín Furia y Toon Huet se abren paso a puro machaque.
Las melodías inquietantes de “They Are All Dead” y “It Won´t Last Forever” (especialmente las disonancias de esta última canción) generan un ambiente bastante lúgubre y sinuoso. Cabe destacar distintas partes de los versos de estos temas mencionados, puesto que permiten respirar un poco y dan más aire para que podamos apreciar al 100% la fiereza de las voces de Ron.
“Mass Lobotomy” es el segundo corte de difusión que se desprende de esta obra. El mismo tuvo una muy buena acogida y busca plasmar cómo el ser humano es víctima de la falsa información que le proveen los medios de comunicación masivos. Un mensaje muy bien acompañado de una música bien “ganchera”, que pide a gritos sonar en vivo con toda la audiencia coreando su estribillo.
El Hardcore y el Thrash se hacen bien presentes de la mano de “Devil Inside” y “The Spirit of the Streets”, dos temas que ofician como fieles reflejos de la banda. Contundentes, concisos y en la cara. Si bien las canciones tienen alguna que otra desprolijidad en lo que respecta a fills y redobles de batería, es algo más que permitido en obras de esta índole. Ah, y es imposible no apreciar la variedad y alternancia de riffs que plasman los dos hombres tras las hachas en estos cortes. Simplemente brutal.
“Written in Stone” se siente como una pieza obligada a cierta altura del LP, además de que aporta un aire más “rockero” a todo. Así sale a relucir el espíritu más cancionero que buscó proyectar Bark en esta obra. Nada mejor que el track que da nombre al disco para demostrarlo.
Imposible no perder la cabeza al groove de “The Count of Monte Fisto”. Se trata de una canción bien trabajada, con los golpes de bombo acompañando cada machaque de guitarra. Este tema debería estar en todos los “try not to headbang challenge”. De verdad, en todos.
La sorpresa absoluta llega al final, de la mano de “To the Grave”. Si bien tiene sus partes intensas, es un track que difiere bastante de todo lo que veníamos escuchando. Nuevamente la voz de Ron adopta un rol protagonista, llevando al oyente por un viaje bien oscuro en las estrofas, mientras que en los estribillos hay una buena suba de intensidad. Hay unos solos de por medio, así como también un breakdown bastante tenebroso, digno de un sensual Till Lindemann o un Mille Petrozza en sus momentos de calma. Luego de un grito final del vocalista, el disco culmina como empieza; con la voz del perro.
En líneas generales, les afirmamos y reafirmamos que este es un álbum que no pueden dejar de escuchar. Bark sigue creciendo y haciéndose escuchar cada vez más. Este es, definitivamente, un trabajo bisagra para la banda, ya que estamos seguros de que les abrirá muchas puertas en varios aspectos. Esperamos tener pronto a estas bestias rabiosas por Latinoamérica.

TRACKLIST
- I´m a Wreck
- Hitman
- They Are All Dead
- Mass Lobotomy
- Devil Inside
- Written in Stone
- The Count of Monte Fisto
- Fistful of Diamonds
- The Spirit of the Streets
- Chain Reaction
- It Won´t Last Forever
- Last Breath
- To the Grave
BARK SON:
- Ron Bruynseels – Voz
- Martin Furia – Guitarra
- Toon Huet – Guitarra
- Jorn Van der Straeten – Bajo
- Ward Van der Straeten – Batería
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