Contáctanos
NUESTRAS WEBS:

CD Review

Reseña | Onslaught – “Generation Antichrist” (2020)

Publicado

en

Onslaught Generation Antichrist
Sigue aquí a tus artistas favoritos:

Siete años puede ser mucho tiempo o muy poco, dependiendo de cada uno. Si uno piensa en la posición en la que estaba hace en ese momento, siete años puede parecer una eternidad o puede ser sentirse como si fuera ayer. Pero en estos días de encierro, cualquier momento previo a la cuarentena parece que hubiera ocurrido directamente en otra dimensión.

Esto viene a cuento por dos razones. La primera, y la más obvia, es que con Generation Antichrist las leyendas del thrash inglés Onslaught cortaron una sequía de siete años sin material nuevo, la más larga de su carrera si no contamos la separación entre 1991 y 2004. La banda liderada por el guitarrista Nige Rockett se mantuvo muy activa durante estos años, habiendo girado durante dos años para promover su álbum VI (2013) y más tarde celebrar los treinta años de su clásico The Force (1986), así que no es que se quedaron descansando.

Por otro lado, la formación de Onslaught 2020 es muy diferente a la del Onslaught 2013. Del álbum VI sólo queda Rockett y el bajista Jeff Williams: Wayne Dorman reemplazó al guitarrista Andy Rosser-Davies, el baterista James Perry reemplazó a Michael Hourihan y, como cambio más grande, David Garnett reemplazó al histórico vocalista Sy Keeler. Este último anuncio fue toda una sorpresa, aunque Garnett venía cantando en vivo junto a Onslaught desde hacía un tiempo, porque Keeler había cantado en el single “A Perfect Day To Die”, que salió como adelanto de este álbum.




Generation Antichrist es el séptimo álbum de Onslaught, y tiene a la banda haciendo lo que mejor sabe hacer: directo y furioso thrash metal. La banda oriunda de Bristol va variando la fórmula de disco a disco, de vez en cuando guiándose un poco demasiado por lo que sea más popular por esa época: Venom, Slayer, Metallica, Exodus, todas estas bandas han sido de gran influencia a lo largo de la carrera de Onslaught. Para este nuevo álbum, el quinteto parece querer ir más por el lado más slayeriano, y les sale extremadamente bien: si la banda de Araya y King hubiera sacado Generation Antichrist en vez de Repentless, otra hubiera sido la historia para el punto final a la carrera de los estadounidenses.

Leer Más:  Metallica dará su primer show en medio de la pandemia, y luego será emitido en cines

La intro “Rise to Power” no me pareció la mejor manera de comenzar el álbum: ya antes la banda había tenido un problema con las intros demasiado largas (“Asylum” en In Search of Sanity), y aunque esta dura apenas dos minutos, eso puede ser una eternidad para un par de sonidos cualquiera. Pero después de ese bache mínimo, todo fluye perfectamente durante los siguientes 35 minutos, ya desde la primera “Strike Fast Strike Hard”, que hace honor a su nombre con un batería arrolladora y unos riffs clásicos pero que hacen su trabajo de manera óptima. Un detalle muy particular es que hay una parte del solo que parece el solo de “Killing In The Name Of” de Rage Against The Machine pero tocado por Slayer, a ver si lo pueden encontrar.




“Bow Down To The Clowns” es la misma historia pero igualmente efectiva, y tiene un puente donde Garnett hace su mejor imitación de un presentador de circo demoníaco, en un track que denuncia a las fuerzas que gobiernan nuestro mundo. Eso sigue, obviamente, la tradición antisistema de la banda, algo que se repite en las canciones “Generation Antichrist” y “Religiousuicide” y sus ataques a la religión, y con “All Seeing Eye” describiendo un mundo constantemente vigilado: el nuestro.

Garnett hace un muy buen trabajo dándole su propia impronta a la parte vocal, algo muy destacable considerando que entró a último momento. No es un clon de ninguno de los cantante anteriores de Onslaught, sino que hace lo propio, como con las voces bien agresivas en “Addicted To The Smell of Death”, o en la versión de “A Perfect Day To Die” con sus voces.

Leer Más:  Metallica explican si componen para satisfacer a sus fanáticos o a ellos mismos




Hay poco para decir acerca de las canciones en si, porque todas siguen una línea muy clara de puro machaque y repiqueteo de la batería. Pero no por eso hablamos de un trabajo aburrido o repetitivo: una cosa es tener un par de elementos muy bien definidos, y otra cosa es saber usarlos bien. Y vaya que Onslaught los usan bien a lo largo de Generation Antichrist: hay una energía constante a lo largo del disco, esa que sólo puede dar el buen thrash clásico. Y obviamente también ayuda la duración del álbum antes mencionada, porque si uno va a golpear duro, en este estilo musical lo mejor es hacerlo también rápido. La producción es una de las mejores que haya tenido Onslaught, con su batería nítida y sus guitarras cortantes.

A casi cuarenta años de la formación de Onslaught, sus trabajos siguen teniendo la energía de cuando la banda era un rejunte de punks adolescentes a principios de los ochentas. Más allá de la pequeña crítica acerca de la intro, creo que Onslaught se anotaron otro muy buen trabajo en su discografía, algo destacable desde cualquier aspecto: de nuevo están lejos de ser originales, pero lo compensan con un par de riffs espectaculares. Si lo suyo es el thrash metal y las peleas en el público, Generation Antichrist es el trabajo perfecto para usted, porque pueden haber pasado los años pero la energía sigue estando.

Nuestra puntuación

Periodista de música nacido y criado en Argentina. Fanático de los videojuegos. Coleccionista de remeras negras.

Anuncio
Anuncio

Lo +leído

X