CD Review

Reseña de Obscured Horizons: el tropiezo gótico de The Eternal

Por
⏱ 13 min de lectura·2679 palabras

El metal gótico siempre ha sido un terreno de contrastes sumamente difíciles de equilibrar. Cuando la melancolía más profunda se encuentra con la pesadez de los riffs, surgen obras que se quedan grabadas en la memoria de los escuchas de manera permanente. Sin embargo, cuando una banda encuentra una fórmula ganadora y decide abandonarla demasiado pronto en busca de un sonido más accesible o experimental, el resultado suele dejar un sabor agridulce en la boca. Este es precisamente el dilema al que nos enfrentamos con la llegada de la nueva producción discográfica de la agrupación australiano-finlandesa The Eternal, un trabajo que busca consolidar su posición internacional pero que termina perdiéndose en un mar de indecisiones sonoras.

Tras el sorpresivo impacto de su producción anterior, la expectativa por este nuevo lanzamiento estaba por los cielos entre la comunidad metalera de América Latina. Con una alineación de primer nivel que combina la experiencia del doom metal de Oceanía con la precisión del metal extremo del norte de Europa, el cuarteto parecía tener el camino pavimentado hacia la consagración definitiva. Desafortunadamente, este material de larga duración nos demuestra que la transición hacia estructuras más comerciales y ligeras no siempre es el paso correcto, especialmente cuando se tiene un legado de más de dos décadas que defender ante una audiencia sumamente exigente que busca la oscuridad característica del género.

obscured horizons the eternal
obscured horizons the eternal

La evolución de The Eternal: de Melbourne a los fríos bosques de Finlandia

Para entender el contexto de este lanzamiento, es necesario mirar hacia atrás y analizar la trayectoria de una agrupación que ha picado piedra durante más de 21 años. Nacidos en Melbourne, Australia, bajo la visión del guitarrista y vocalista Mark Kelson, The Eternal comenzó su viaje como una propuesta sólida dentro del doom y el metal gótico underground. Durante sus primeros años, la banda se mantuvo como uno de los secretos mejor guardados de la escena de Oceanía, compartiendo escenarios y editando materiales que, si bien gozaban de excelente reputación crítica, no lograban dar el salto masivo fuera de sus fronteras geográficas.

El verdadero punto de inflexión para la banda ocurrió cuando decidieron globalizar su propuesta, integrando a músicos de la escena finlandesa que aportaron un sonido mucho más pulido y profesional. La incorporación de músicos con un bagaje tan pesado transformó por completo la dinámica de trabajo del grupo. Esta mezcla de la melancolía desértica australiana con la frialdad escandinava le dio a la banda una nueva vida, permitiéndoles firmar con sellos discográficos de mayor alcance y acceder a una distribución global que finalmente puso sus nombres en el mapa de los festivales europeos y latinoamericanos.

El peso de Skinwalker y la sombra de Amorphis en la alineación

En el año 2024, la banda lanzó al mercado una joya titulada Skinwalker a través del sello Reigning Phoenix Music. Aquel disco fue un verdadero trancazo en la escena del metal gótico contemporáneo, un trabajo que conectaba directamente con las emociones del escucha gracias a riffs monumentales y melodías desgarradoras. El álbum lograba un balance perfecto entre la pesadez aplastante y la atmósfera melancólica, recordando por momentos los mejores años de agrupaciones referentes como Paradise Lost, Draconian o los italianos Novembre. Canciones como “When The Fire Dies” se convirtieron de inmediato en referentes de lo que la banda era capaz de lograr con su nueva alineación.

Gran parte del éxito de esa etapa se debió a la consolidación de su sección rítmica. La incorporación del baterista Jan Rechberger (miembro de Amorphis) en 2020, seguida por la llegada del bajista Niclas Etelävuori (ex-Amorphis) en 2021, le dio a The Eternal una base rítmica de un nivel técnico impresionante. Con estos nombres de peso en sus filas, el grupo adquirió un estatus de supergrupo gótico que generó un enorme interés. La expectativa para su siguiente paso, Obscured Horizons, era que la banda lograra refinar aún más esa fórmula ganadora para entregar una obra maestra definitiva.

Análisis de Obscured Horizons: un tropiezo en la búsqueda de identidad

Lamentablemente, la escucha de Obscured Horizons revela que la banda dio un paso en falso. En lugar de profundizar en la oscuridad y la pesadez que hicieron de su disco anterior un éxito rotundo, el cuarteto ha optado por un enfoque mucho más ligero, plano y, por momentos, peligrosamente cercano al rock alternativo comercial norteamericano. El principal problema del álbum radica en una alarmante falta de dinamismo y en decisiones de composición que diluyen la fuerza de los instrumentos en favor de ganchos vocales que no siempre funcionan.

Mark Kelson es un vocalista sumamente talentoso con un rango melódico envidiable. Sin embargo, en esta producción, su estilo vocal parece emular por momentos a Brian Vander Ark (vocalista de la banda de rock alternativo de los noventa The Verve Pipe), lo cual choca directamente con la propuesta de metal gótico que la banda venía construyendo. Las líneas de voz a menudo eclipsan el trabajo de las guitarras, dejando los riffs en un segundo plano y restándole fuerza a las canciones. La sección rítmica de Rechberger y Etelävuori cumple con su trabajo de manera sumamente profesional y precisa, pero no hay rastro de esa magia o dinamismo que suelen aportar en sus otros proyectos; simplemente ejecutan sus partes sin mayor espacio para sobresalir.

Video: Reseña de Obscured Horizons: el tropiezo gótico de The Eternal (YouTube).

Canción por canción: los destellos de genialidad que se apagan rápido

El arranque prometedor: Lament For The Hollow y Existing To Expire

El disco abre con “Lament For The Hollow”, una rola que sigue de manera muy cercana la estructura que hizo brillar a su antecesor. Aquí encontramos un coro enorme interpretado por Kelson con mucha fuerza, seguido de un solo de guitarra verdaderamente espectacular a cargo de Richie Poate. Es un inicio sólido que genera falsas esperanzas sobre el resto del material. Acto seguido llega “Existing To Expire”, un tema que arranca con un pulso electrónico muy al estilo del Euro-dance gótico de finales de los noventa, revelando el lado más bailable y oscuro de la banda que funciona bastante bien en directo.

La caída en el terreno comercial: Colours Fade y Harmony Breaks

El verdadero problema comienza a partir del tercer corte. “Colours Fade” es un tema sumamente plano, popero y desbalanceado que se siente como material de relleno desde los primeros acordes. La oscuridad que caracterizaba a la banda desaparece por completo en favor de una estructura genérica. Por su parte, “Harmony Breaks” inicia con un riff pesado muy prometedor, pero rápidamente se pierde en un verso tedioso donde la voz de Kelson se alarga de manera innecesaria, culminando en un coro sumamente extraño que rompe por completo el ritmo de la canción.

El bache de la mitad del disco: I’ve Seen The Dream y Liminality

La mitad del álbum es donde la producción pierde por completo el oxígeno. “I’ve Seen The Dream” es una balada reflexiva y sumamente lenta que se alarga demasiado, cortando de tajo cualquier rastro de energía que pudiera quedar en el escucha. Posteriormente, “Liminality” intenta romper la monotonía con un ritmo sincopado en la batería que resulta interesante en papel, pero las decisiones melódicas de Kelson en las estrofas, repletas de capas de armonías vocales excesivas, terminan por arruinar el experimento.

El cierre sin rumbo: Obscured Horizons y Yesterday’s Gone

Hacia el final del disco, la situación no mejora. El tema homónimo “Obscured Horizons” y, de manera más evidente, “Yesterday’s Gone”, entran directamente en el terreno de lo que comúnmente se conoce como “dude-rock” o rock de estadio genérico. A pesar de que “Yesterday’s Gone” cuenta con algunos de los ritmos de guitarra más pesados y machacantes del disco, la total ausencia de dinámicas y un coro sumamente predecible hacen que la canción pase sin pena ni gloria. El cierre con “Awaken” intenta rescatar algo de la atmósfera perdida, pero para este punto el oyente ya ha transitado por demasiados minutos de inconsistencia.

La producción y el dilema del metal gótico contemporáneo

Desde el punto de vista técnico, la producción a cargo de Reigning Phoenix Music es impecable. Cada instrumento se escucha con una claridad cristalina, la batería tiene un golpe seco y potente, y las guitarras gozan de un tono robusto. Sin embargo, esta misma limpieza en la producción juega en contra de la atmósfera del disco. El metal gótico necesita de cierta suciedad, de sombras y de imperfecciones que transmitan dolor y melancolía real. Al pulir tanto el sonido y buscar una mezcla tan balanceada para la radio, se ha eliminado por completo el alma de las composiciones.

Este fenómeno no es exclusivo de The Eternal; muchas bandas del género han caído en la trampa de querer suavizar su propuesta para atraer a audiencias más amplias, perdiendo en el proceso a su base de seguidores más leales. El balance entre la accesibilidad melódica y la pesadez del metal es sumamente frágil, y en esta ocasión, la balanza se inclinó demasiado hacia el lado del pop y el rock alternativo de consumo rápido.

¿Por qué este disco no logra consolidar a la banda en Latinoamérica?

El público metalero de México y el resto de Latinoamérica es conocido por su lealtad, pero también por su oído sumamente educado y exigente cuando se trata de subgéneros oscuros. Históricamente, las bandas que triunfan en nuestros países son aquellas que logran transmitir una intensidad emocional desbordante a través de la pesadez de sus instrumentos. Los shows en vivo de bandas de metal gótico en recintos de la Ciudad de México o Guadalajara suelen ser ceremonias solemnes de comunión oscura.

Con un disco tan inconsistente y falto de garra como este, a The Eternal se le complicará enormemente concretar giras exitosas por nuestro territorio. Los promotores locales y los fans buscan propuestas que dejen el alma en el escenario, y lamentablemente, las nuevas canciones carecen de la fuerza necesaria para encender un moshpit o para conmover hasta las lágrimas a una audiencia que creció escuchando los trabajos más densos de la escena europea. Si la banda quiere recuperar el terreno perdido en el mercado latino, necesitará replantearse seriamente su dirección artística.

Video: Reseña de Obscured Horizons: el tropiezo gótico de The Eternal — análisis adicional (YouTube).

Conclusión: un paso en falso que exige volver al restirador

En definitiva, este nuevo material discográfico se queda muy por debajo de las expectativas que la propia banda había generado con su excelente trabajo de 2024. Aunque cuenta con un par de temas rescatables al inicio y una ejecución técnica impecable por parte de sus experimentados integrantes, la falta de cohesión, el exceso de elementos poperos y la deriva hacia un rock alternativo genérico hacen de este lanzamiento un trago amargo para los seguidores del metal gótico más tradicional.

The Eternal tiene todas las herramientas para ser una de las fuerzas más importantes del género a nivel mundial: cuentan con un vocalista talentoso, guitarristas capaces de crear riffs memorables y una de las mejores secciones rítmicas de la escena metalera actual gracias a su conexión con Finlandia. Sin embargo, para su próximo paso discográfico, será fundamental que dejen de lado las pretensiones comerciales y regresen al restirador de dibujo para recuperar la oscuridad, la pesadez y la honestidad emocional que alguna vez los caracterizaron.

Preguntas frecuentes

¿Qué género musical toca la banda The Eternal?

The Eternal es una agrupación que fusiona el metal gótico con elementos de doom metal y rock alternativo melódico. A lo largo de sus más de 20 años de carrera, han evolucionado desde un sonido puramente oscuro y pesado hacia estructuras más accesibles y atmosféricas.

¿Quiénes son los integrantes actuales de The Eternal?

La alineación de la banda cuenta con su fundador, vocalista y guitarrista Mark Kelson, el guitarrista Richie Poate, el bajista Niclas Etelävuori (exmiembro de Amorphis) y el baterista Jan Rechberger (actual miembro de Amorphis). Esta mezcla de músicos australianos y finlandeses define su sonido actual.

¿Cómo se compara Obscured Horizons con su disco anterior Skinwalker?

A diferencia del aclamado Skinwalker de 2024, que destacaba por sus riffs pesados y una atmósfera gótica muy densa, Obscured Horizons es un álbum mucho más ligero, con tintes de rock alternativo comercial y estructuras poperas que diluyen la propuesta oscura de la banda.

¿Bajo qué sello discográfico fue lanzado el álbum Obscured Horizons?

El disco fue lanzado al mercado internacional bajo el cobijo del sello discográfico Reigning Phoenix Music, una distribuidora que ha estado sumando bandas importantes de metal a sus filas en los últimos años.

¿Cuáles son las canciones más destacadas de este nuevo lanzamiento?

Los temas más rescatables del álbum son ‘Lament For The Hollow’, que cuenta con un excelente solo de guitarra y un coro potente, y ‘Existing To Expire’, una canción con un interesante pulso electrónico que rescata la vibra gótica de los años noventa.


Tu reacción a esta noticia:
0 votos
- de 5

¡Sé el primero en romper el silencio!

Comentar te da +5 puntos. Reaccionar, +1.

Escribir comentario

Únete a la conversación