Cincuenta y cinco años después de redefinir el rumbo del rock con riffs sombríos y letras apocalípticas, Black Sabbath volverá a pisar el escenario en su natal Birmingham para un último y definitivo concierto. Pero esta no es otra reunión más para la historia: la edición 2025 de Back to the Beginning marca un cierre simbólico, emocional y cultural sin precedentes para la banda que dio origen al heavy metal y cuyas sombras aún moldean el panorama musical global.
La diferencia esta vez no es solo lo que se tocará en el escenario, sino todo lo que representa
Un regreso al punto cero: Birmingham como símbolo
Más allá de la música, Black Sabbath encarna una narrativa profundamente británica y obrera. Formados en la Birmingham industrial de la posguerra, Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward encontraron en el metal no solo una salida del trabajo fabril sino una forma de transformar los horrores de su entorno —ruinas, fábricas y miseria— en arte poderoso y universal
Por eso, que esta última reunión tenga lugar en su ciudad natal tiene una fuerza narrativa que eclipsa cualquier otro intento de regreso. Es un cierre poético, en casa, en el lugar donde todo empezó
Cuatro décadas de despedidas fallidas
La historia de Black Sabbath ha estado marcada por separaciones, regresos breves, tensiones internas y una lista de integrantes en constante rotación. La de 1985 en Live Aid fue fugaz y simbólica. La de 1997, en el marco del Ozzfest, prometía mucho, pero se desinfló sin un álbum completo. La más reciente, en 2011, pareció la definitiva, pero terminó con la exclusión de Bill Ward, generando un asterisco doloroso en el legado de la banda
El concierto de despedida de 2017 en Birmingham, sin Ward, dejó una sensación de vacío. Fue un adiós incompleto, sin todos los arquitectos del sonido que definió generaciones. Ahora, ocho años después, todo apunta a una redención
Bill Ward: la pieza que faltaba
La presencia de Bill Ward en esta última reunión —aún no confirmada oficialmente pero fuertemente rumoreada— cambiaría por completo el significado de este reencuentro. Sería la primera vez en décadas que los cuatro miembros fundadores comparten escenario de forma integral. No se trata de nostalgia, sino de restaurar el equilibrio emocional e histórico que la banda merece
Ward fue tan esencial en el sonido Sabbath como Iommi o Butler. Su estilo salvaje, técnico y emocional definió la batería del metal tal como lo conocemos. Su exclusión en 2013 y 2017 no solo fue una herida para los fans, sino una pérdida de legitimidad para una banda que siempre se ha definido por la unión de sus cuatro pilares
Ozzy: el guerrero incansable
A sus 76 años, Ozzy Osbourne sigue desafiando todas las expectativas. Su salud ha sido una constante fuente de preocupación, pero su deseo de cerrar el círculo con Black Sabbath ha sido una motivación vital. Tras superar cirugías, Parkinson y problemas de movilidad, su presencia en Back to the Beginning es en sí misma un acto de resistencia y amor al arte
Ozzy ya ha dicho que este será “el show de su vida”. Y no es para menos: el Príncipe de las Tinieblas, convertido en ícono cultural global, cierra su carrera como debe hacerlo: en su tierra, con su banda original, ante una multitud que lo vio nacer y renacer incontables veces
Más allá del show: legado, historia y redención
Esta última reunión no se trata solo de un concierto más en una gira de reunión. Es una reparación histórica. Es devolverle a Sabbath el cierre que nunca tuvo. Es rendir homenaje al movimiento que ellos mismos fundaron, a las millones de bandas que siguieron sus pasos y a los fans que han vivido con su música como banda sonora de sus vidas
El impacto de Sabbath va mucho más allá del metal. Son responsables de haber transformado el miedo en fuerza, la oscuridad en identidad y el ruido en arte. Bandas como Metallica, Soundgarden, Iron Maiden o Tool, por mencionar solo algunas, llevan su ADN en cada compás
Un adiós que sí importa
Back to the Beginning no es solo un espectáculo, es una cápsula de tiempo. Es el último capítulo de una historia que cambió la música para siempre. Es ver a cuatro hombres, ya mayores, mirar atrás y cerrar el ciclo con dignidad, juntos, en el mismo lugar donde hace más de medio siglo decidieron darle un nuevo rostro al rock
Esta es la reunión más importante de Black Sabbath no porque sea la última, sino porque finalmente parece la correcta. No hay gira de acompañamiento, ni álbum que la motive, ni contratos en disputa. Solo el deseo genuino de cuatro leyendas por honrar su historia, a su público y a sí mismos
Y si ese deseo se materializa con Ozzy, Tony, Geezer y Bill en el escenario, entonces la historia tendrá, por fin, su final feliz

