El metal extremo no nació de la nada; fue un proceso de aceleración y oscurecimiento donde el thrash metal de los años ochenta sirvió como el verdadero catalizador. Bandas que hoy consideramos pilares del black metal crecieron escuchando el bombardeo rítmico de agrupaciones alemanas y norteamericanas, absorbiendo esa velocidad distorsionada para transformarla en algo todavía más frío e inhóspito. Esta conexión histórica no es un secreto para los verdaderos devotos del ruido pesado, sino una hermandad de sangre, casi carnal, que se manifiesta con fuerza cuando el metal negro rinde tributo a sus raíces más aceleradas.
En este recorrido por las entrañas del underground, analizamos cómo diversas agrupaciones de la escena del black metal han tomado clásicos del thrash para inyectarles su propia dosis de maldad, blasfemia y crudeza. No se trata de simples copias al carbón, sino de reconfiguraciones completas que demuestran que, en el fondo, ambos subgéneros comparten el mismo espíritu rebelde y hostil. Prepara los audífonos y afina el oído, porque estas cinco reinterpretaciones demuestran que la vieja escuela del thrash sigue viva en las mentes más retorcidas del metal extremo actual.

El lazo inquebrantable entre el thrash y el black metal
Para entender estas versiones, primero debemos quitarnos las etiquetas modernas de la cabeza. A principios de los ochenta, la diferencia entre el thrash y lo que después se llamaría black metal de la primera ola era sumamente delgada. Agrupaciones fundacionales como Sodom, Kreator, Destruction y Vulcano tocaban un estilo tan acelerado y satánico que muchos cronistas de la época los catalogaban directamente dentro del metal negro. Con el paso de los años, el sonido noruego de la segunda ola se distanció mediante el uso de guitarras con trémolo y una producción intencionalmente precaria, pero la influencia del thrash jamás se extinguió.
Hoy en día, el subgénero conocido como black-thrash, abanderado por agrupaciones como Aura Noir o Vulture Lord, sigue demostrando que esta fusión es una de las más estables y destructivas del metal. Vulture Lord, por ejemplo, se ha rifado con brutales covers de temas como “Lord of Vice” de Deliverance o “Dominios of Death” de Vulcano. Esta influencia recíproca deja claro que el thrash metal no es un elemento ajeno, sino el cimiento sobre el cual se construyeron los templos más oscuros del género.
Sarkom y su devastadora versión de “Sodomy and Lust” (Sodom)
La agrupación noruega Sarkom siempre se ha caracterizado por ser una de las propuestas más dinámicas y carismáticas dentro de la escena del black metal de su país. Lejos de cerrarse en los clichés más puristas del género, estos músicos han sabido incorporar elementos de rock and roll y un groove sumamente infeccioso a su propuesta. Para cerrar con broche de oro su aclamado álbum Anti-Cosmic Art (2016) —un disco que en formato físico importado suele rondar los $900 pesos mexicanos en tiendas especializadas de la CDMX—, la banda decidió rendir tributo a los gigantes alemanes Sodom con una soberbia ejecución de “Sodomy and Lust”.
La mente maestra detrás de Sarkom, Erik Unsgaard, se encarga de escupir unas voces verdaderamente explosivas que le dan una vibra de desesperación y peligro a la rola. Por su parte, las guitarras corren a cargo de Paradigma y Tom Kvålsvoll (exmiembro de Dødheimsgard), quien además realizó un trabajo impecable en la ingeniería de sonido. Esta versión respeta la velocidad original del clásico de Sodom, pero le añade una capa de mugre y distorsión escandinava que la hace sonar increíblemente violenta. Como dato curioso para los coleccionistas, la edición en vinilo de este álbum incluye también un cover de Black Sabbath, “Symptom of the Universe”, que demuestra la versatilidad de la banda.
Urgehal y la carnicería de “Ripping Corpse” (Kreator)
Si hablamos de black metal crudo, sin concesiones y con un olor a azufre insoportable, Urgehal es un nombre obligatorio. Originarios de Hønefoss, Noruega, estos veteranos siempre se mantuvieron fieles al espíritu del underground más radical. En su tercer álbum de estudio, Atomkinder (2001), la banda decidió destrozar nuestros tímpanos con una versión sumamente siniestra de “Ripping Corpse”, uno de los temas más rápidos y violentos del catálogo de los alemanes Kreator.
La interpretación vocal del fallecido Trondr Nefas (1977-2012) es simplemente espeluznante; sus gritos desgarradores capturan a la perfección la esencia del mal que Kreator plasmó originalmente en su clásico de 1986, Pleasure to Kill. Urgehal no intentó modernizar la rola, sino que la arrastró directamente a las catacumbas de Noruega, acelerando el tempo y saturando las guitarras para crear una atmósfera asfixiante. Inmediatamente después de este trancazo en el disco, la banda se avienta un cover de “Antichrist” de Sepultura, dejando en claro cuáles eran sus mayores influencias al momento de componer su propia música.
Khold y la marcha fúnebre de “Dommens Armé” (Sepultura)
Khold es una banda que destaca por su enfoque único: en lugar de apostar por la velocidad desenfrenada, prefieren los ritmos lentos, pesados y de corte militar, un estilo que muchos denominan black ‘n’ roll. En su producción Til Endes (2014), grabada y mezclada por el reconocido productor Fredrik Nordström en el Studio Fredman de Suecia, la agrupación noruega sorprendió a todos con “Dommens Armé”, que no es otra cosa que una reinterpretación en su propio idioma del clásico “Troops of Doom” de Sepultura.
La alineación para esta grabación contó con Gard en las voces y guitarras, Rinn en la guitarra principal, el prolífico Sarke en la batería y Crowbel en el bajo. Lo chido de esta versión es la adaptación lírica al noruego realizada por Hildr, considerada una de las poetas más destacadas del metal extremo. Hildr logró traducir la desolación y el caos de la letra original de Sepultura sin perder un ápice de su fuerza espiritual. Sus textos completos para Khold y su banda hermana Tulus han sido recopilados en los libros Syner y Vintervolve, publicados en este año 2026, convirtiéndose en piezas de colección muy codiciadas por los fanáticos europeos y latinoamericanos que no dudan en pagar los altos costos de envío internacional para tenerlos en sus estanterías.
Marduk y la irreverencia de “Sex with Satan” (Piledriver)
Los suecos Marduk son conocidos mundialmente por su velocidad supersónica y sus temáticas de guerra y blasfemia extrema. Sin embargo, en 1996 decidieron mostrar un lado un poco más desmadroso y sumamente adictivo con el lanzamiento de su EP Glorification. En este material, la banda incluyó una versión sumamente acelerada de “Sex with Satan”, un tema original de la banda canadiense de culto Piledriver.
Esta rola se convirtió rápidamente en un placer culposo para muchos seguidores del metal negro debido a su coro pegajoso y su ritmo machacante. Lamentablemente, con el fallecimiento del vocalista Gord “Piledriver” Kirchin en el año 2022, este cover ha adquirido un valor nostálgico muy especial para la comunidad metalera. El EP Glorification es una joya que todo coleccionista debería buscar, ya que además de este tema, incluye destructivas versiones de “Sodomize the Dead” (también de Piledriver), “Total Desaster” de Destruction, “The Return of Darkness & Evil” de Bathory y “Hellchild” de Venom, consolidando a Marduk como unos verdaderos melómanos del metal más rancio y clásico.
Dissection y la oscuridad melódica de “Antichrist” (Slayer)
Dissection es, sin lugar a dudas, una de las bandas más influyentes en la historia del metal extremo gracias a su perfecta amalgama de black metal con melodías de death metal de la escuela de Gotemburgo. Liderados por el controvertido y talentoso Jon Nödtveidt (1975-2006), los suecos entregaron una de las mejores versiones que se hayan hecho jamás de Slayer: “The Antichrist” (acreditada a veces simplemente como “Antichrist”).
Este tema apareció originalmente en el primer volumen del acoplado tributo Slatanic Slaughter lanzado por Black Sun Records en 1995, donde también participaron agrupaciones de la talla de Hypocrisy, Enslaved y At the Gates. Posteriormente, la canción fue incluida en el EP Where Dead Angels Lie (1996) y en las reediciones del legendario álbum Storm of the Light’s Bane (1995). La ejecución de Dissection es impecable; las guitarras de Nödtveidt y Johan Norman respetan los solos caóticos de Jeff Hanneman y Kerry King, pero les inyectan esa gélida armonía sueca que caracterizaba a la banda. La voz de Jon, rasposa y llena de una malicia real, eleva la canción a un nivel de oscuridad que la versión original de Slayer apenas rozaba.
Conclusión: el respeto al origen extremo
Estas cinco canciones demuestran que el black metal y el thrash metal no son enemigos, sino hermanos de sangre nacidos de la misma necesidad de rebelión y ruido extremo. Cuando una banda de metal negro decide hacer un cover de thrash, no está simplemente llenando espacio en un disco; está rindiendo un tributo sincero a los cimientos sobre los cuales se construyó toda su escena. Ya sea mediante la velocidad caótica de Dissection o la pesadez rítmica de Khold, estas versiones nos recuerdan que, sin importar qué tan rápido o técnico se vuelva el metal extremo, la vieja escuela siempre tendrá la última palabra.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la relación histórica entre el black metal y el thrash metal?
El thrash metal de los años ochenta, especialmente el de bandas como Sodom, Kreator y Destruction, sentó las bases estéticas y sonoras para la primera ola del black metal. Muchos músicos de la segunda ola noruega crecieron escuchando estos discos y adoptaron su velocidad y temáticas oscuras para fundar su propio sonido.
¿Qué bandas de black metal han hecho los mejores covers de thrash?
Entre las agrupaciones más destacadas se encuentran Dissection (con su versión de Slayer), Marduk (versionando a Piledriver), Khold (adaptando a Sepultura), Urgehal (rindiendo tributo a Kreator) y Sarkom (tocando temas de Sodom).
¿Quién escribió la letra en noruego para el cover de Sepultura hecho por Khold?
La adaptación lírica de la canción ‘Troops of Doom’ (titulada ‘Dommens Armé’ por Khold) fue escrita por Hildr, una de las poetas más reconocidas dentro de la escena del metal extremo noruego, cuyos textos han sido recopilados en libros especializados en este 2026.
¿Por qué el cover de ‘Sex with Satan’ de Marduk es tan recordado?
Esta versión destaca por su ritmo sumamente pegajoso e irreverente, alejándose de la seriedad habitual de Marduk. Además, tras el fallecimiento del vocalista de Piledriver, Gord Kirchin, en 2022, este cover se convirtió en un homenaje muy querido por los fanáticos.
¿Dónde se grabó el cover de ‘Troops of Doom’ de Khold?
Fue grabado y mezclado en el famoso Studio Fredman en Suecia, bajo la producción del reconocido productor Fredrik Nordström, garantizando un sonido nítido pero sumamente pesado para el álbum ‘Til Endes’ de 2014.
¡Sé el primero en romper el silencio!
Comentar te da +5 puntos. Reaccionar, +1.
Escribir comentario