La Arena Ciudad de México se alista para una descarga de guitarras y memoria colectiva este domingo 15 de febrero con el regreso de Ángeles del Infierno, quienes aterrizan en la capital como parte de su gira nacional bajo el estandarte “Todos Somos Ángeles”. Más que una fecha dentro del calendario, la banda plantea la noche como un acto de comunión entre generaciones que han sostenido al heavy metal en español durante más de cuatro décadas.
En conferencia de prensa realizada en Ciudad de México, los integrantes subrayaron que el espectáculo trasciende la estructura convencional de un concierto. “No venimos solo a tocar canciones, venimos a reencontrarnos con nuestra historia y con la gente que ha caminado con nosotros durante décadas”, afirmó Robert Álvarez frente a los medios, enfatizando el carácter emocional de la velada. El tour continuará el 22 de febrero en Monterrey y el 1 de marzo en Guadalajara, ampliando el alcance de una gira que busca reafirmar su vínculo con el público mexicano.
El encuentro en la Arena CDMX contará con una serie de invitados que darán forma a una alineación poco habitual sobre un mismo escenario. Entre los músicos confirmados se encuentran Rafa Blas e Ix Valieri, integrantes de Mägo de Oz; Leo Jiménez, figura asociada a Saratoga; además de Luis Álvarez, de Haragán y Compañía, y Benny Rotten, líder de Espécimen. Para la agrupación, cada participación responde a una historia compartida dentro del movimiento metalero iberoamericano. “No es un desfile de nombres, es una reunión con sentido”, puntualizaron.
El cartel se amplía con Kabrönes, proyecto encabezado por José Andrëa junto a Carlitos, Frank y Salva, quienes aportarán un repertorio marcado por teatralidad y potencia. También figuran Transmetal, referente del metal extremo latinoamericano, y Trágico Ballet, con una propuesta de tintes oscuros. La intención, explicaron, es ofrecer un recorrido por distintas vertientes del género en una sola noche, sin compartimentos ni etiquetas rígidas.
Durante la charla con la prensa, Juan Gallardo y Robert Álvarez reflexionaron sobre la permanencia del proyecto y su estrecha relación con México. “Llevamos más tiempo juntos que con nuestras propias familias, pero seguimos aquí porque creemos en lo que hacemos”, señaló Gallardo. Álvarez añadió que el país ocupa un lugar central en su trayectoria: “Aquí sentimos que nuestras canciones tienen un eco especial, que no se pierde con los años”.
La banda adelantó además planes para un nuevo álbum previsto para 2027. Entre comentarios sobre la transformación de la industria musical, defendieron la importancia de mantener la honestidad creativa más allá de los formatos digitales. En tono distendido evocaron su emblemático disco Pacto con el Diablo, recordando una etapa decisiva en su consolidación dentro del rock duro en español.
Como parte de las actividades en la capital, el grupo confirmó una firma de autógrafos el sábado 14 de febrero en el Tianguis Cultural del Chopo a partir de las 11:00 horas, un espacio simbólico para la cultura alternativa en la ciudad. “Volver al Chopo es volver al origen”, comentaron, reconociendo la influencia que este punto de encuentro ha tenido en la formación de la escena.
Con boletos disponibles a través de Superboletos y en taquillas del recinto, “Todos Somos Ángeles” se proyecta como una reunión de alto calibre para los seguidores del heavy metal. El 15 de febrero, la Arena CDMX será el epicentro de una noche que conjugará potencia sonora, memoria compartida y una comunidad que sigue encontrando en estas canciones un punto de identidad común.


