La maquinaria del hardcore moderno está en plena combustión. Lionheart ha liberado oficialmente su nuevo álbum Valley Of Death II a través de Arising Empire, consolidando una de las campañas más contundentes que ha visto el género en años, mientras que The Veer Union responde desde el frente del metalcore con su nuevo sencillo “Venom In My Veins”, adelanto directo de su próximo disco Reinvention. Dos lanzamientos distintos en sonido, pero unidos por un mismo espíritu: no se trata de sobrevivir, se trata de dominar.
Lionheart – Valley Of Death II: cuando la agresión se convierte en manifiesto
Desde California, Lionheart vuelve a demostrar por qué su nombre pesa en la escena hardcore global. Valley Of Death II no es un regreso nostálgico ni una reinvención forzada: es una escalada directa, un golpe frontal que lleva su fórmula a territorios aún más oscuros, pesados y confrontativos.
El álbum funciona como la secuela natural del aclamado Valley Of Death de 2019, pero con una banda más afilada, más consciente de su identidad y más brutal en ejecución. Aquí no hay concesiones:
-
riffs aplastantes
-
grooves demoledores
-
coros de gang shout diseñados para el choque colectivo
-
una atmósfera más sombría y agresiva que nunca
Lionheart no busca agradar, busca imponer.
Hardcore sin freno: identidad, calle y dominio total
A lo largo de Valley Of Death II, Lionheart reafirma su posición como uno de los referentes del hardcore contemporáneo. No hay experimentos innecesarios, no hay giros gratuitos: hay confianza absoluta en su sonido y una ejecución que se siente hambrienta, directa, peligrosa.
La producción es pesada sin perder claridad, los breakdowns caen como martillo y cada canción parece diseñada para la confrontación en vivo. Este disco no se escucha, se enfrenta.
No es casualidad que la respuesta de la escena haya sido inmediata y masiva. Lionheart ha entendido algo clave: en 2026, el hardcore no pide permiso, toma territorio.
Gira europea 2026: Lionheart, Madball, Gideon y Slope
Para cerrar este capítulo con sangre y sudor, Lionheart regresará a Europa en enero de 2026 con una gira de alto voltaje junto a Madball, Gideon y Slope. Un cartel que no deja espacio para la tibieza y que promete noches de violencia sonora, sudor colectivo y catarsis real.
No es un tour, es una declaración de poder.
The Veer Union – “Venom In My Veins”: transformación, furia y honestidad
Mientras Lionheart domina desde el hardcore, The Veer Union ataca desde el metalcore moderno con su nuevo sencillo “Venom In My Veins”, una pieza que combina agresión, melodía y carga emocional con la solvencia de una banda que sabe exactamente quién es.
El tema es un adelanto directo de su próximo álbum ** Reinvention **, programado para el 20 de febrero de 2026, y deja claro que este nuevo capítulo no es cosmético, es interno.
Aquí hay:
-
riffs densos y cortantes
-
una base rítmica sólida y agresiva
-
ganchos melódicos potentes
-
la voz inconfundible de Crispin Earl cargada de rabia y vulnerabilidad
“Venom In My Veins” suena a lucha, a proceso, a cicatriz. Es metalcore con intención.
Reinvention: no cambiar por cambiar, evolucionar para sobrevivir
Lejos de reinventarse por moda, The Veer Union apuesta por refinar su identidad. Reinvention se perfila como un disco sobre transformación a través de la adversidad, donde la agresión no es pose, es consecuencia.
Cada lanzamiento previo ha ido construyendo un relato claro: una banda más pesada, más honesta y más directa. “Venom In My Veins” funciona como un manifiesto emocional, donde la crudeza se equilibra con melodía y la fuerza con vulnerabilidad.
Hardcore y metalcore 2026: una escena que no baja la mirada
Lo que une a Lionheart y The Veer Union no es el sonido, es la actitud. En un momento donde muchas bandas buscan agradar algoritmos, ellos apuestan por identidad, confrontación y peso emocional real.
-
Lionheart lanza Valley Of Death II como un acto de dominio.
-
The Veer Union presenta “Venom In My Veins” como un acto de transformación.
Dos caminos distintos, un mismo mensaje: la música pesada sigue siendo territorio de verdad, sudor y confrontación.
Y en 2026, la escena no se va a disculpar por ello.


