Sharon Burns, fanática de Iron Maiden, mantendrá su trabajo como directora de escuela, pese a que los padres no la quieren en ese puesto por satánica.
Los padres tuvieron la brillante idea de juntarse para destituir a la mandamás de un colegio de Ontario, pero la buena noticia según National Post es que esto se quedará en una queja.
El caso de Burns fue expuesto a nivel mundial desatando todo tipo de comentarios a favor o en contra del Heavy Metal, pero nos hace reflexionar una vez más que a los metaleros se les sigue asociando con satánicos.
Además, la petición que se realizó en la web Change.org solo tuvo 553 firmas y se puede afirmar que no tuvo la aceptación deseada.