Los fundadores de Sabaton, Joakim Brodén y Pär Sundström fueron acusados por la Agencia de impuestos de Suecia (Skatteverket) por evación de las mismas.
Según el periódico Aftonbladet, son 2 millones de coronas suecas o 233 mil dólares los que deben por su falta y ambos músicos están bajo la sospecha que no reportaron debidamente sus ingresos de la gira estadounidense de 2016-2018.
Por lo pronto, Brodén y Sundström se defendieron y aseguraron seguir las leyes estadounidenses e insistieron que contrataron a expertos del temas para el papeleo. Aunque la agencia de impuestos de Suecia afirma que hay irregularidades, los músicos están en condiciones para apelar.