El Heavy Metal es un estilo de música que agrupa pasiones, millones de fanáticos y bandas icónicas (como cualquier estilo de música). Sin embargo, todo aquel que se considere metalero (y no un patético “true metalero”) sabe que esta comunidad es posiblemente de las más tóxicas de toda la escena musical.
Y es que no es novedad que un metalero tenga que atravesar diversos escenarios complicados a lo largo de su vida (exclusivamente en el ámbito Metal). Desde ser tildado de posero por los de la “vieja escuela” (que no pasan de escuchar las mismas bandas de hace 30 años) hasta luchar en las redes por debatir si una banda es posera o no, todos hemos pasado por esto, de uno u otro bando.
Alguien X: “Ghost no es Metal jajaja eso es una banda para niños”
Pero, ¿de donde nace esto y por qué? El Metal es dificil, pero al entrar en él sabemos a lo que nos metemos. Una comunidad muy cerrada que busca individualismos constantemente. Una comunidad que no le da las mismas oportunidades a todas las bandas. Una comunidad que solo cuando Iron Maiden llega a nuestro país nos unimos como cuando nuestro equipo favorito gana un partido. Y esto no debería ser así.
Que distinto sería un escenario en el que todos respetaramos los gustos de los demás, un escenario en el que además de tomar hasta el cansancio para tener una pose de “Thrasher” nos unieramos para tener actividades que comprometan a toda la escena Metal de tu ciudad y podamos compartir de una mejor manera, todos, sin excepción. Un escenario en el que podamos sentirnos como una verdadera comunidad, no una comunidad tóxica.
¿Juntarse con gente que escucha Slipknot? Imposible
Ningún tipo de música será “superior” al resto, y es que tenemos que tener en cuenta que el simple hecho de hacer música es hacer arte, un medio para expresar lo que sientes, y así como tu sentías algo especial cuando tenías 16 años escuchando los primeros demos de una banda llamada Metallica, un niño actualmente también sienta esas mismas emociones escuchando algo de Slipknot, una banda que es muy popular entre los jóvenes, o quizá Ghost.
Las cosas cambiaron, y no por eso vamos a tener que estancarnos en lo mismo siempre, tenemos que evolucionar y saber respetar el gusto de los demás, no ver quien está primero en una competencia que no nos llevará a nada. Tenemos que ser unidos, más fuertes que nunca en una etapa como esta en la que miles de músicos de todo el continente han dicho adiós a sus bandas por temás económicos, emocionales, etc, debido a la pandemia.
Tenemos que ser unidos, ya que dentro de muy poco las cosas volverán a la “normalidad”, pero muchas de las personas o bandas que conocíamos ya no estarán ahí como si lo estuvieron hace un año y medio. Tenemos que cambiar y aprender de otras sociedades, como la norteamericana, en donde es posible ver a bandas nuevas liderando carteles con grandes nombres. Tenemos que voltear la página y ver más allá de nuestro circulo pequeño, tenemos que hacerlo porque ya es mmento y el Covid-19 nos ha dado a todos una “cachetada” de realidad.
Volvemos y volvimos juntos, o no volveremos jamás.
