Está claro que uno de los enemigos de James Hetfield son las críticas y los trolls, pero hay otro mucho peor que es el alcoholismo y acá contamos la historia de cuando su esposa, Francesca Tomasi, lo botó de la casa.
El frontman de Metallica arrastra el problema con las bebidas desde hace muchas décadas y nos tenemos que situar a hace 15 años, cuando fue a rehabilitación.
“El miedo fue lo que motivó para mí. Perder a mi familia, eso fue lo que me dio miedo, tanto así que fue el punto más bajo que mi familia se vaya por mi comportamiento que traje a la casa, desde la carretera. Mi esposa me botó de la casa y estaba por mi cuenta en otro lado, no quería eso”, declaró el músico estadounidense.
Es ahí cuando Hetfield recordó su pasado cuando su padre se fue de la casa, su madre murió y tuvo que vivir con su hermano: “Fue como que, ¿a dónde se fue todo? Estábamos como flotando y no quería eso. No me importó lo que pasaba, hablemos y solucionemos esta situación”.
Sin embargo, admite que su esposa hizo lo correcto: “Me pateó el trasero fuera de casa y eso me dio miedo. Me dijo que no solo irás a terapia y lo hablarás, sino que también te vas a otro lugar y solucionas tus mierdas. Eso es lo que hice, estuve siete semanas en otro lugar. Fue básicamente como cuando destrozan tus huesos, tu vida, todo lo que pensabas sobre ti mismo o lo que era, cualquier cosa que pensabas que tenías, tu familia, tu carrera, cualquier cosa, desaparecida. Desnúdate hasta simplemente, remontarte a cuando naciste. Así eras cuando naciste, estabas bien, eras una buena persona, volvamos a eso, luego te reconstruyen lentamente”.
Fuente: The Joe Rogan Experience