Nate Garrett, el líder de Spirit Adrift, contó sobre el día que fue a ver un festival en donde comenzó a lanzar basura hacia Limp Bizkit y Fred Durst salió llorando, en entrevista con podcast Speak N’ Destroy.
Por alguna razón, el equipo de seguridad estaba repartiendo sándwiches simples al público y con sus amigos se pusieron de acuerdo en no comerlos, sino usarlos para tirarlos al escenario.
En el festival, los adolescentes tenían que esperar a Linkin Park, Deftones y Limb Bizkit hasta que tocara Metallica, banda a la que querían ver, aunque era la era del disco St. Anger.
Así es que empezaron a tirarle todos los sándwiches que tenían a Limb Bizkit ya que estaban muy desesperados a ver a la banda de James Hetfield, además que no soportaban su música de Fred Durst y compañía.
Cuando se les acabó la comida, lanzaron lo que tenían a la mano y es que Garret tenía monedas: “Recuerdo que unas impactaron al bajista y como sus pickups eran activas, podías escucharlos cómo pegaban en el bajo”.
“Fred Durst estaba tan frustrado que empezó a llorar, de lo tan enfadado que estaba y el bajista también estaba lagrimeando. Creo que fue dos shows después, Limb Bizkit se separó a mitad del tour y desaparecieron por años”, dijo el hombre quien había pasado un gran día incluso antes que Metallica hubiese tocado.