Todos conocemos la historia de Black Sabbath: Que si Ozzy tuvo excesos, que si Dio se fue de la banda para ser solista y dejó al grupo a la deriva, que si Tony Iommi experimentaba con nuevos sonidos, que si la banda completa se fue y solo quedó Tony, etc. Sin embargo, uno de los momento más críticos del grupo fue por allá el año 1986; no obstante, un desconocido cantante llegaría para salvar montanéame a Black Sabbath de esa situación. Esta es la historia de Ray Gillen.
Con una majesuosa voz, Gillen es considerado por muchos como una de las mejores voces que ha tenido Black Sabbath a lo largo de su carrera. El músico comenzó nació en Nueva York el 12 de mayo del año 1959. Empezó a interesarse por la música cuando era apenas un niño e inicia su carrera dentro de la música con bandas como Quest, F-66 (Con influencia del Punk Rock), Savage, Vendeta y Harlette y en el año 1984, se une a la banda Rondinelli (de Bobby Rondinelli) y graba el álbum Wardance, que fue sacado al mercado en 1985.
Sin embargo, su momento cumbre llegaría en el 1986, cuando Black Sabbath acababa de iniciar su gira norteamericana promocionando el disco Seventh Star, pero su vocalista Glenn Hughes se encontraba en esos momentos muy metido en el mundo de las drogas. Su adicción fue tal que Tony Iommi declaró posteriormente que Glen superaba con creces a Ozzy y a él juntos. Por la falta de disciplina y adicción a las drogas Hughes fue despedido. Gillen fue llamado para ser el reemplazante de Hughes de manera temporal hasta que la banda terminara su gira.
La gira culminó de una manera increíble, con un Black Sabbath renovado y sonando muy bien gracias al enorme talento de Ray. El público comenzaba a pedir más del novel cantante y por ese motivo terminando el año 1986, Black Sabbath entraría en el estudio de nuevo para comenzar la producción del disco The Eternal Idol con Gillen en la voz.
Pero la vida no siempre es felicidad, ya que debido a problemas internos en la banda, Ray y el baterista Eric Singer abandonarían la misma antes de que el disco saliera al mercado, lo que llevaría al guitarrista Tony Iommi a reclutar al cantante Tony Martin, y grabar junto a él todo el material de The Eternal Idol nuevamente.
Een el año 2010 se lanza el disco con las pistas en donde Gillen había participado.
Final de su vida
Luego de su participación efímera con Black Sabbath se involucra en varios proyectos entre ellos la agrupación Phenomena, con el que graba el disco Dream Runner. Participa en una canción de Savatage, llamada «Strange Wings», del disco Hall of the Mountain King, y graba un demo con una agrupación llamada Blue Murder. Más tarde contacta a Jake E. Lee, que había sido el guitarrista de Ozzy Osbourne y forman la banda Badlands, junto a Eric Singer, su antiguo compañero en Black Sabbath. Con esta agrupación grabó tres discos.


