Esta es una de las locas historias de Ozzy Osbourne quien recientemente confesó que pensó haber matado a un párroco con uno de sus pasteles, la cual quién sabe la cantidad y las variedades de drogas que se usaron como ingredientes.
Según la historia que cuenta Daily Star, “el príncipe de las tinieblas” le dijo a su ex esposa Thelma Riley que nadie se lo comiera.
“Regresé del bar unos días después y me sorprendió ver a un párroco en nuestra casa. Estaba tomando una taza de té y comiendo un pedazo del pastel”, recordó Osbourne.
El religioso no resistió la dosis de droga y el mismo vocalista lo tuvo que cargar hasta su auto para llevárselo de vuelta hasta su casa.
“No lo vi por dos días, pensé que lo había matado, pero lo vi en el bar un domingo por la mañana. Me dijo que había cogido un resfrío en mi casa”, contó Ozzy.
“Aluciné por tres días y no fui a la iglesia”, le dijo el párroco, que al verlo el vocalista se sintió aliviado y fuera de culpa porque pensó que lo había matado.
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