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El nuevo rugido del underground británico: Jøtnarr, Kulk y Remote Viewing en la mira

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El radar del metal extremo suele saturarse con los mismos nombres de siempre. Es muy fácil perderse entre los lanzamientos de las grandes disqueras y las bandas que acaparan las portadas de los medios masivos. Sin embargo, la verdadera mugre, el peligro real y la innovación musical siguen gestándose en las alcantarillas del underground. En esta ocasión, ponemos la mira directamente en el Reino Unido, un territorio que históricamente ha parido algunas de las corrientes más densas y corrosivas del ruido mundial, y que en este 2026 nos está entregando producciones que merecen toda tu atención si te jactas de tener un oído entrenado para la hostilidad sonora.

Dejando de lado los actos más comerciales o aquellos que ya cuentan con una maquinaria publicitaria gigante detrás, nos adentramos en las propuestas de tres agrupaciones que están rompiendo moldes desde la trinchera de la autogestión y los sellos independientes. Nos referimos a Jøtnarr, Kulk y Remote Viewing. Estas tres bandas acaban de lanzar materiales que, cada uno en su respectivo subgénero —del black/crust más rabioso al doom minimalista y el noise rock más asfixiante—, demuestran que el metal británico no solo goza de excelente salud, sino que sigue siendo un monstruo impredecible y sumamente violento.

El renacimiento del metal subterráneo en el Reino Unido

Para entender el impacto de estas bandas, es necesario mirar el contexto actual de la escena británica. Lejos de la nostalgia de la vieja guardia o del sonido pulido de las producciones modernas que inundan las plataformas de streaming, existe un circuito de músicos que rechazan la limpieza técnica en favor de la honestidad brutal. La ética del hazlo tú mismo (DIY) sigue siendo el motor principal de este movimiento, donde el valor de una obra no se mide en reproducciones de Spotify, sino en la intensidad de sus presentaciones en vivo y en la densidad de su propuesta sonora.

Este renacimiento no busca complacer a las masas ni crear himnos accesibles para festivales masivos. Al contrario, se alimenta del desencanto social, la hostilidad urbana y la decadencia de un entorno global cada vez más caótico. Las tres bandas que analizamos a continuación son el reflejo perfecto de esta mentalidad: música hecha por pura necesidad de catarsis, sin filtros ni concesiones comerciales.

Jøtnarr y su devastador Feet First on the Corpse Path

La evolución del black/crust británico

La propuesta de Jøtnarr siempre ha sido un golpe directo al mentón, pero con su nuevo álbum, Feet First on the Corpse Path (2026), la banda ha alcanzado un nivel de agresividad que hace ver a sus trabajos anteriores como simples ensayos. Si bien con su producción de 2022, Rotten Fucking Planet, ya habían dejado en claro que lo suyo era la velocidad y la distorsión sin frenos, este nuevo material se consolida como el punto más alto y hostil de su discografía. Con una alineación ligeramente renovada, el grupo de black/crust no se anda con rodeos ni busca la aprobación de los puristas de ninguno de los dos géneros.

Análisis pista por pista del caos

El disco arranca con “Every Stone a Grave”, una descarga de punk-metal de menos de dos minutos que funciona como una declaración de principios: aquí no vas a encontrar pasajes atmosféricos pretenciosos, sino pura violencia rítmica. La furia continúa con “Lady of the Blade”, una pieza que destaca por la crudeza de sus riffs y una base rítmica que no da tregua. Sin embargo, Jøtnarr no es una banda unidimensional. A lo largo del álbum se permiten explorar ciertos matices melódicos sumamente interesantes.

Un ejemplo claro es “Hold Tight” y, sobre todo, la demoledora “Yestermorn”, un tema que logra fusionar una dosis de melodía gélida sobre un chasis de pura furia blackened. La banda incluso se toma un respiro con la pieza instrumental “The Tremor Beneath All Things”, un pasaje sombrío y reflexivo que, lejos de bajar la intensidad del álbum, funciona como la calma antes de la tormenta definitiva. El cierre del disco es un combo letal: “Lychgate”, un corte impulsado por blast beats salvajes, y “Father of Plagues”, una conclusión visceral que escupe veneno en cada nota. Si eres seguidor de agrupaciones como Tragedy, Trap Them, Martyrdöd o Mantar, este disco de Jøtnarr se convertirá de inmediato en uno de tus favoritos del año.

Kulk y la deconstrucción del doom en Choosing to Die

Menos drone, más agresión directa

El caso de Kulk es sumamente particular. Editados por el respetado sello Church Road Records, este dúo ha sabido ganarse un espacio en el radar del metal pesado gracias a su enfoque poco convencional del drone y el doom. Tradicionalmente, estos géneros se caracterizan por canciones kilométricas y desarrollos lentos que buscan inducir al oyente en un trance hipnótico. No obstante, en su más reciente producción, Choosing to Die (2026), Kulk decide tomar el camino opuesto, entregando temas directos, cortos y sumamente agresivos.

A excepción de un solo corte, todas las canciones de este álbum duran menos de cuatro minutos. Esta decisión estética profundiza el giro hacia un sonido más primitivo y punk que ya habían esbozado en su anterior trabajo, It Gets Worse. El resultado es un sludge/doom sumamente sucio, pesado y con un groove arrastrado que recuerda la pesadez de Conan, pero con una vibra mucho más urbana y claustrofóbica que evoca el sonido de Primitive Man.

El sonido de la asfixia urbana

El álbum abre con “An Endless Knife”, una canción de bordes afilados y distorsión hirviente que establece la pauta de lo que está por venir. Uno de los puntos más altos del disco llega con “We’re Worried About You”, donde la baterista Jade Squires realiza un trabajo descomunal, golpeando su kit con una fuerza que parece querer atravesar los parches. Por su parte, “Collapse” es un torbellino de distorsión y lodo que se acerca peligrosamente al sonido de bandas como Lord Mantis o Eyehategod.

La cumbre de la pesadez del álbum se encuentra en “Ache”, un tema denso que avanza de manera amenazante y que representa la faceta más puramente doom del dúo. Aunque la brevedad del disco puede dejar a algunos con ganas de un cierre más expansivo y colosal al estilo de “Lone Individual” de su placa anterior, la apuesta de Kulk por la concisión y la violencia concentrada resulta sumamente efectiva y refrescante para un género que a veces abusa de la repetición.

Video: El nuevo rugido del underground británico: Jøtnarr, Kulk y Remote Viewing en la mira (YouTube).

Remote Viewing y el ruido abrasivo de State Violence

Ruido, lodo y desesperación

Para quienes buscan propuestas que desafíen los límites del metal y el hardcore, Remote Viewing es un secreto a voces que ya va por su cuarto larga duración. Su nuevo álbum, titulado State Violence (2026), es una cátedra de noise rock y sludge disonante que no tiene compasión del oyente. Desde los primeros segundos de la canción de apertura, la ruidosamente titulada “#makemoneymakelovemakemoney”, la banda nos sumerge en una pared de guitarras masivas, baterías aplastantes y gritos desgarradores que se ubican en algún punto intermedio entre la majestuosidad de Neurosis y la abrasión caótica de Will Haven.

A primera escucha, State Violence destaca por su volumen ensordecedor. La banda empuja toda esa masa sónica hacia un núcleo denso y compactado que parece que va a estallar en cualquier momento. Sin embargo, lo que realmente hace que este trabajo sobresalga por encima de la media de lanzamientos de noise contemporáneos son los sutiles matices que se esconden debajo de la distorsión.

La catarsis emocional de un mundo en decadencia

Un claro ejemplo de esta dualidad es “Retrain As a Swan”, un tema que inicia con algunos de los riffs más pesados de todo el álbum para luego transformarse en su segunda mitad gracias a unas melodías hipnóticas y desgarradoras que dejan una marca profunda. De igual manera, “Straight to VHS” muestra una excelente dinámica detrás de la batería por parte del nuevo integrante John Breslin, aportando una base rítmica sumamente sólida sobre la cual se construyen capas de pura tensión.

El punto cumbre de la producción llega con “HUMAN RIGHTS”, una pieza donde la banda logra su momento más alto de introspección y melancolía. Aquí, el sludge pesado y los gritos agónicos se complementan con la inclusión de un violonchelo que aporta una atmósfera lúgubre y desgarradora, guiando la canción hacia un clímax emocional sumamente catártico. Tras este pico de intensidad, “Accidental Holiday” funciona como un respiro necesario antes de que la banda vuelva a arremeter con toda su fuerza para cerrar el disco. State Violence es el sonido de una banda que ha sabido amalgamar lo mejor de su pasado —el peso de Blood Loss, las dinámicas de It’s Better This Way y la rabia de Modern Addictions— para darle una nueva forma, ideal para los seguidores de Ken Mode o Great Falls.

Por qué estas bandas definen el sonido extremo actual

Lo que une a Jøtnarr, Kulk y Remote Viewing va más allá de compartir el mismo territorio geográfico. Estas tres agrupaciones representan una resistencia estética frente a la homogeneización del metal contemporáneo. En una época donde la producción digital perfecta y la edición milimétrica han quitado el peligro y la suciedad al rock pesado, estos músicos apuestan por el error, la disonancia y la crudeza emocional.

Cada una de estas producciones de 2026 nos recuerda que el metal extremo no necesita de grandes presupuestos ni de campañas de marketing masivas para mover fibras. Lo único que se requiere es honestidad, un amplificador al límite de sus capacidades y la urgencia de escupir una realidad que muchas veces resulta insoportable. Si estás cansado de las listas de reproducción predecibles y buscas música que realmente te haga sentir incómodo, estas tres bandas británicas son el punto de partida ideal para renovar tu biblioteca musical.

Video: El nuevo rugido del underground británico: Jøtnarr, Kulk y Remote Viewing en la mira — análisis adicional (YouTube).

Conclusión: El underground británico sigue dictando las reglas

El metal extremo en el Reino Unido está viviendo un momento dorado gracias a bandas que se niegan a seguir los caminos fáciles del circuito comercial. Los nuevos lanzamientos de Jøtnarr, Kulk y Remote Viewing demuestran que la verdadera innovación y la pesadez más honesta se encuentran en los márgenes de la industria. Estos tres discos de 2026 no solo consolidan las carreras de sus respectivos creadores, sino que se posicionan como piezas fundamentales para entender hacia dónde se dirige el sonido extremo en esta segunda mitad de la década. Mantente al tiro con estas agrupaciones, porque el ruido subterráneo está más vivo y ruidoso que nunca.

Preguntas frecuentes

¿Qué género musical tocan las bandas Jøtnarr, Kulk y Remote Viewing?

Estas tres agrupaciones se mueven dentro del espectro del metal extremo y el ruido subterráneo. Jøtnarr destaca por su fusión de black metal y crust punk (black/crust); Kulk experimenta con un sonido minimalista y directo de sludge/doom; mientras que Remote Viewing se enfoca en un noise rock abrasivo y disonante con fuertes influencias de sludge.

¿Cuáles son los discos más recientes de estas agrupaciones británicas en 2026?

Los lanzamientos más recientes analizados son ‘Feet First on the Corpse Path’ de Jøtnarr, ‘Choosing to Die’ de Kulk (editado bajo el sello Church Road Records) y ‘State Violence’ de Remote Viewing. Todos estos materiales fueron publicados en 2026 y representan la evolución más pesada de cada proyecto.

¿Qué cambios presenta Kulk en su nuevo álbum Choosing to Die?

A diferencia de sus trabajos anteriores enfocados en pasajes largos de drone, en ‘Choosing to Die’ Kulk apuesta por canciones mucho más cortas (la mayoría de menos de cuatro minutos) y directas. Esto le da al álbum un enfoque más crudo, punk y agresivo, similar al estilo de bandas como Conan o Primitive Man.

¿Quién es el nuevo integrante de Remote Viewing en su disco State Violence?

Para la grabación de ‘State Violence’, Remote Viewing incorporó a John Breslin como su nuevo baterista. Su trabajo en la percusión aporta una dinámica rítmica sumamente sólida y renovada que destaca en temas como ‘Straight to VHS’.

¿Para qué tipo de público se recomiendan estos lanzamientos de metal del Reino Unido?

Estos álbumes están dirigidos a seguidores del metal extremo, el hardcore underground, el sludge y el noise rock que aprecian la producción cruda y la disonancia. Son ideales para fans de bandas como Tragedy, Martyrdöd, Conan, Primitive Man, Neurosis y Ken Mode.


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