The Medea Project - "Sisyphus" (2020) | Reseña El Cuartel del Metal
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Reseña | The Medea Project – “Sisyphus” (2020)

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Sisyphus

La etiqueta de “metal gótico” es mucho más amplia y ambigua de lo que uno pensaría, casi diría que eso le da una versatilidad atractiva como pocas: no hay riffs, estilos vocales o estructuras que sean inherentemente góticas, sino que tiene que ver más con la atmósfera oscura de las canciones. Claro que esa es mi opinión: escuché suficientes clones de Lacuna Coil como para sentir que cualquier grupo con voces femeninas y teclados recibe la etiqueta de “gótico” instantáneamente. Es un estilo un tanto alicaído, en mi experiencia.

Así que cuando vi la etiqueta “gótica” aplicada a The Medea Project, voy a admitir que ya me fui dando una idea un tanto prejuiciosa del sonido: voces operáticas, riffs simples, teclados de catedral, letras tristonas, todo el paquete básico. Y puedo decir eso porque, con el paso de las canciones, cada una de mis expectativas se vio destruida.




Aunque este sea el LP debut de The Medea Project, la historia de la banda comienza hace casi dos décadas atrás, en su Sudáfrica natal. Producto de la diminuta pero unida escena alternativa local, según el vocalista y guitarrista Brett Minnie las cosas iban sobre ruedas para la banda, pero las diferencias artísticas entre los miembros del grupo terminaron separando a la banda y poniendo al proyecto en pausa por un largo tiempo. Luego de varias idas y venidas con otras bandas, Minnie decidió resucitar a la banda como un dúo, ahora junto a la baterista Pauline Silver, y darle una segunda vida a The Medea Project, ahora relocalizados en Inglaterra.

Sin embargo, todos estos detalles y muchos más los pueden leer en la gran entrevista que tuvimos con ambos miembros, así que ahora nos vamos a centrar en la razón detrás de esa nota: Sisyphus, el LP debut de The Medea Project.

Sisyphus es un álbum extremadamente pesado: casi todas las canciones se arrastran lentas, haciendo que sintamos cada golpe en cada detalle. “Doom” es otra etiqueta que le vendría bien a la música, pero el doom de The Medea Project van por un lado diferente al que uno esperaría: el sonido de guitarra es muy distorsionado, sucio, valvular, por momentos similar al que se escucharía en un álbum de Electric Wizard. El death metal es otra influencia enorme en la banda, con las voces podridas que Minnie y Silver combinan con gritos y voces limpias.




Eso ya de por si suena interesante, pero no es nada si no se canaliza esas influencias en canciones. Y por suerte, The Medea Project tienen eso cubierto: “Babylon” ya arranca con ese andar lento y ese bajo pesado que se va a ver durante casi todo Sisyphus, rematado con un estribillo a lo Paradise Lost que funciona muy bien. “To Know Us is to Fear Us” se mete de lleno a los terrenos del death metal, pero con la vuelta de tuerca de los ritmos tribales de la batería: Silver no es una baterista extremadamente técnica, pero la combinación de su técnica punk y el sonido abrumador termina por crear el balance correcto.

“Gloam” es un lamento melancólico a todo volumen, con un par de riffs blackmetaleros acompañando la oscuridad. “G.E.O.F.F” es la canción más accesible del álbum, pero extrañamente la que menos me llegó más allá de tener un estribillo bastante explosivo. Pero Sisyphus cierra con “Fear” y “The Desert Song”, que dan un buen final a todo: la primera tiene un riff inicial que suena al desierto de Kyuss si en aquel lugar de repente anocheciera, mientras que “The Desert Song” tiene unos punteos etéreos y un bajo pesado que guían la canción.




La verdad es que no me esperaba encontrar originalidad en el metal gótico en 2020, pero parece que este año tan particular puede lograr hasta lo imposible. Con Sisyphus, The Medea Project lograron mezclar una gran variedad de influencias dispares en un cóctel sorprendentemente eficiente y al mismo reconocible. Metal gótico, death, industrial, sludge, doom, todo convive a lo largo estas 8 canciones (más la intro), y de alguna manera todo tiene su lugar. Claro que para el final se puede poner un tanto repetitivo: las atmósferas oscuras pueden llegar a ser un tanto agobiantes, no hay mucho con lo que remediarlo. Pero cuando Sisyphus funciona, lo hace de manera espectacular, y lo hace muy seguido.

Así que si quieren descender a la oscuridad en la comodidad y, de paso, descubrir que todavía se puede hacer algo más en el metal gótico que copiar una y otra vez a Theatre of Tragedy, entonces Sisyphus es para ustedes.

Nuestra puntuación

Periodista de música nacido y criado en Argentina. Fanático de los videojuegos. Coleccionista de remeras negras.

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